Los olavarrienses viajaron en búsqueda de nuevas experiencias; dejaron sus trabajos, familias y amigos para recorrer Europa, pero desde hace más de un mes se encuentran cumpliendo la cuarentena obligatoria en el hogar de un matrimonio que con el correr de los días se transformó en amigo.
Cecilia Prandini y Juan Bageneta son olavarrienses, arribaron a Madrid el 10 de marzo pasado y “desde que llegamos estamos en la casa de un matrimonio argentino que íbamos a venir por unos días y llevamos más de un mes” cuenta Cecilia y después agrega: “Ana y Horacio están contentos porque le hacemos compañía y nosotros más porque todo pasó cuando recién llegábamos”.
“Acá tuvimos mucha suerte, nos tratan como sus hijos pero la realidad hay otras realidades más angustiantes” sostiene la olavarriense y recuerda que en grupos de Facebook se ven relatos muchos más crudos que la realidad diaria que les toca vivir “viendo películas, nos informamos y estamos en compañía”.
Prandini hasta el viaje trabajó en la Facultad de Ciencias Sociales y destacó que arribaron a Madrid con “la idea de laburar y viajar, pero no veníamos con mucho plan” y al llegar encontraron “todo caótico acá, la oposición está para culpar al gobierno actual y no acuerdan nada”.
Y mientras los dirigentes políticos discuten posiciones, qué hacer y demás cuestiones, España ya supera los 18.000 muertos por el coronavirus y los 180.000 contagios por lo que “se dice que se va a extender la cuarentena”.
La olavarriense cuenta que en el hogar donde se hospedan “no salimos para nada, hacemos las compras on-line porque el matrimonio -que vino a España en el ´76- es mayor y que los agarre el virus sería muy peligroso, cuando llegan las bolsas se limpia todo con lavandina”.
“Nosotros realmente tuvimos mucha suerte, porque acá mucha gente se quedó sin trabajo, los que estaban en blanco no sería un problema porque acá hay como un seguro, pero los que laburan en negro están al horno” cuenta a la vez que agrega que “esto es de película y totalmente raro, no sé cuántos países pueden soportar este ritmo. Y la pobreza que se va a venir va a ser infernal”.
“Ojala encuentren un medicamento pronto, porque además de todo hace un mes que tenemos muchísimos menos derechos y ni hablar de las libertades ¿no?” resalta Cecilia Prandini que también afirmó que junto a su compañero están viendo que pasará a nivel mundial pero “si podemos viajar lo haremos, veremos si abren las fronteras pero por ahora es todo impensable”.
Dejaron su ciudad en búsqueda de nuevas experiencias, viajaron en búsqueda de un sueño, pero en vez de hermosos paisajes y muchos países, encontraron la solidaridad de un matrimonio que desde hace más de un mes los hace sentir queridos a pesar de los miles de kilómetros que los alejan de su casa.
Conocé la historia de otros olavarrienses, que desde distintos lugares del mundo cuentan cómo están viviendo las consecuencias de la pandemia:
Olavarrienses en Colombia, "queremos llegar a Argentina"
Olavarriense en Alemania: "Estoy disfrutando esta condición, me dedico tiempo"
Olavarriense desde España: "No entienden la gravedad"
El drama de un olavarriense en Roma: "El viaje se transformó en una pesadilla"
Vivir en un camarote: la experiencia de una banda olavarriense a la deriva
