En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Facultad de Ingeniería de Olavarría (FIO) reafirma su compromiso con la equidad de género en el ámbito de la ingeniería. A través de su participación en la Cátedra Abierta Latinoamericana Matilda y las Mujeres en Ingeniería (CAL-Matilda), la institución se ha posicionado como un actor clave en la visibilización de la brecha de género y en la generación de políticas educativas que favorezcan la inclusión.
Uno de los hitos más recientes en este camino ha sido la participación de la Dra. Ing. Silvia García de Cajén, docente e investigadora de la FIO, en la coordinación de una mesa de trabajo internacional que elaboró recomendaciones sobre políticas públicas y educativas e iniciativas en la temática mujeres en ingeniería para la Organización de los Estados Americanos (OEA). Este documento fue analizado en la Multiconferencia Internacional de LACCEI, luego abordado en la Reunión de Ministros de la OEA y el 27 de marzo realizarán un webinar socializando los resultados, consolidando a la FIO como referente en la región.
Techo de cristal, sin fronteras
En 2020, el Consejo Federal de Decanas y Decanas de Ingeniería (CONFEDI), la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería (ACCOFI) y el Consorcio Latinoamericano de Carreras de Enseñanza de Ingeniería (LACCEI) crearon la Cátedra Abierta Latinoamericana “Matilda y las Mujeres en Ingeniería”, que también integra la decana Mag Ing. María Peralta. Las alianzas generadas apuntan a potenciar el trabajo en pos de los objetivos relacionados con mejorar indicadores en las carreras STEM y particularmente en ingeniería.
Por su parte, la FIO crea en 2022 el grupo “MIFIO” (Mujeres en Ingeniería de la FIO) con el objetivo de nuclear acciones y continuar trabajando para propiciar las Buenas Prácticas con perspectiva de género dentro y fuera de la facultad.
En la actualidad, la participación femenina en las carreras de ingeniería de la FIO oscila entre el 25 y el 30%, aunque la presencia de mujeres varía según la especialidad. Mientras que en Ingeniería Química la matrícula femenina es más significativa, en ramas como Electromecánica la representación ha sido históricamente baja.
“El problema no es solo la cantidad de mujeres que ingresan a la carrera, sino también las dificultades para garantizar su permanencia y su desarrollo profesional en igualdad de condiciones”, explica Silvia García de Cajén, una de las diez ingenieras electromecánicas graduadas en la FIO entre 1980 y 2023, tras aclarar que la Facultad está por encima de la media nacional.
Esa realidad se replica a escala global. Por eso, desde su creación, la Cátedra Matilda ha trabajado en la generación de datos y el análisis de las barreras socioculturales que dificultan la inserción de las mujeres en el campo de la ingeniería. “El techo de cristal sigue siendo una realidad en el ámbito STEM, y eso es algo que debemos enfrentar desde la formación”, agrega la investigadora.
Investigadoras con voz y voto
En los últimos cuatro años, la FIO ha consolidado su rol dentro de la Cátedra Matilda a través de ser parte de su Comité de Investigación, coordinado por la Dra. García de Cajén junto con otras dos expertas colombianas e integrado por 35 investigadoras e investigadores de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Chile, Ecuador, México y Perú.
Dicho comité “surge por una inquietud que tuvo nuestra decana, Mag. Ing. María Peralta, que planteó la necesidad de investigar y crear un formato metodológico; así armamos un plan estratégico y empezamos a mapear el territorio de Latinoamérica y el Caribe para relevar qué iniciativas y qué generación de conocimiento había”, para luego plantear y avanzar en las líneas de investigación del comité.
Entre sus principales logros se destaca la creación del Simposio de Investigación e Innovación Latinoamericano Mujeres en Ingeniería (SIILMI), un espacio de referencia que tiene lugar dentro de la Multiconferencia Internacional LEIRD de LACCEI, la cual cuenta con apoyo de la OEA. “Este simposio lleva 3 ediciones, y en la última ha permitido que investigadoras de 17 países trabajen en red y que 46 universidades generen producciones científicas que analizan la subrepresentación de mujeres en ingeniería”, precisa García de Cajén.
Además del impacto en la investigación, la Cátedra Matilda ha logrado posicionarse como un espacio de incidencia en políticas educativas. La convocatoria de la OEA para coordinar una mesa de trabajo sobre equidad de género fue un reconocimiento a esta trayectoria y un paso clave en la materialización de propuestas concretas para transformar la enseñanza de la ingeniería en América Latina y el Caribe.
Propuesta que escala a nivel global
En el marco del llamado de Mesas de Trabajo de la OEA sobre Mujeres en Ingeniería, la Dra. García de Cajén coordinó la Mesa 3 sobre Políticas Educativas con Perspectiva de Género en Ingeniería.
A partir del análisis de más de 300 documentos realizado por el comité de investigación de CAL-Matilda y el aporte del equipo de trabajo, compuesto por especialistas de Argentina, Colombia y Costa Rica, se elaboró un informe con estrategias y recomendaciones para la región que fue presentado en la Multiconferencia Internacional de LACCEI 2024, realizada en San José de Costa Rica.
El resultado de este proceso fue la propuesta “Formación Integral en Ingeniería bajo perspectiva de género y enfoque por competencias en LATAM y el Caribe”, que propone la transversalización de la equidad de género en la enseñanza de la ingeniería, abordando cambios en el currículum, capacitación docente y creación de entornos inclusivos. Además, el informe incluye cinco iniciativas independientes enfocadas en la difusión temprana del interés por la ingeniería en niñas y jóvenes; fortalecimiento de la enseñanza en matemáticas y ciencias con perspectiva de género; integración regional para generar evidencias sobre la brecha de género; diseño de espacios educativos inclusivos y actualización de documentos académicos para visibilizar a las mujeres en ingeniería.
Estas iniciativas buscan “generar un cambio estructural, porque entendemos que no se trata solo de sumar más mujeres a la ingeniería, sino de transformar las condiciones para que su participación sea equitativa y sostenida en el tiempo”, enfatiza García de Cajén.
Respecto de la mesa de políticas educativas, “me fascinó por el hecho de que la educación se cruce y sea fundamental para inspirar vocaciones. Para cada recomendación, se hizo un análisis muy interesante de la situación, se planteó qué objetivo y qué impacto podría llegar a tener y qué actores involucra, desde la familia hasta las escuelas, el Estado y las empresas”, grafica la experta.
La Facultad de Ingeniería, un paso adelante
Más allá del impacto de la Cátedra Matilda y de la participación en la OEA, la FIO sigue promoviendo iniciativas para fortalecer la igualdad de las mujeres en la ingeniería. Desde la generación de vocaciones tempranas hasta el diseño de espacios académicos más inclusivos, la institución reafirma su liderazgo en la construcción de un futuro con mayor equidad.
“La FIO está un paso adelante en perspectiva de género, con acciones y sobre todo con buenas prácticas. La decana es mujer y también participa de la Cátedra Matilda. Es una gestión muy centrada en que haya mayor oportunidad y representación de las mujeres en las carreras STEM”, valora García de Cajén.
El desafío es seguir avanzando: “Las recomendaciones ya están sobre la mesa, ahora es momento de implementarlas y generar políticas educativas que transformen la realidad de la ingeniería en América Latina”, concluye la investigadora, que milita la equidad de género más allá de las fronteras hasta posicionar el sello FIO tanto en Latinoamérica como en la OEA.
