Científicos de la Universidad de Arizona comprobaron que los aparatos móviles son mucho más sucios de lo que piensa la gente, y teniendo en cuenta que un usuario promedio revisa su dispositivo unas 47 veces al día, son muchas las oportunidades para que los microorganismos se muevan de sus dedos a su teléfono.
Emily Martin, profesora asistente de epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan, lo explica de esta forma: "La gente utiliza sus teléfonos celulares incluso en situaciones donde normalmente se lavarían las manos antes de hacer cualquier cosa, y por eso los aparatos tienden a ser bastante asquerosos".
La piel humana está naturalmente cubierta de microbios que normalmente no tienen consecuencias negativas para nuestra salud, y todos ellos pasan a los dispositivos móviles cuando tocamos la pantalla.
Sin embargo -y afortunadamente-, la mayoría de los organismos que se encuentran en los teléfonos no son patógenos: de serlo, viviríamos enfermos.
Por otro lado, Susan Whittier, directora de microbiología clínica en el New York-Presbyterian y en la Columbia University Medical Center, sostiene que “de cualquier forma, no estamos hablando de un ambiente estéril”.
Mucha veces se han encontrado Streptococcus, MRSA e incluso E. coli al analizar los celulares de diversas personas.
“El hecho de tener estos microbios en su teléfono no lo enfermarán automáticamente“, dice Whittier, aunque “siempre es mejor no dejarlos entrar en tu sistema”.
Los virus también pueden propagarse en los teléfonos. Por ejemplo, si una persona está enferma de faringitis estreptocócica o gripe, y tose sobre el táctil, es posible que contagie a quien luego utilice ese móvil.
