El presidente de la Asociación de Apicultores Miguel Cortez dialogó con Infoeme sobre la crisis que atraviesa el sector y el panorama de incertidumbre en el que se encuentran llevando a cabo sus actividades. Con una inflación que no da tregua y el clima que trae pocas lluvias aseguró: “Ahora tenemos que mantener las unidades productivas”.
En Olavarría, la Asociación de Apicultores nuclea a unos 50 productores que impulsan la actividad. En las últimas semanas, fueron protagonistas de dos movilizaciones en uno de los ingresos a la ciudad con el objetivo de reclamar por el “desfasaje en el precio de la miel” que hace “insostenible” la actividad.
“Hay mucho problema para hablar y mucho por hacer”, aseguró Cortez y amplió que desde el Gobierno se impulsó un subsidio del cual no hubo novedades, pero que tampoco se ajusta a las necesidades que tienen los apicultores: “No hay nadie que lo haya cobrado, -por el subsidio- era 1.500 pesos por colmena para quienes tenian hasta 150, con eso compras un kilo y medio de azúcar y a nosotros nos demanda 20 kilos por año mantener una colmena viva, y de 150 para arriba se achicaba la escala de ayuda económica”, explicó.
Los productores apícolas pagan 33.000 pesos la bolsa de 50 kilos y eso les permite alimentar aproximadamente 25 colmenas ya que están utilizando dos kilos por cada una. En este sentido, el Presidente de la Asociación profundizó: “Ya venimos con esto hace casi cuatro años, los precios bajos y los insumos en alza, cada 10 días hay un incremento, el que tiene todo armado más o menos la va llevando”.
A este panorama se suma el efecto climático con la sequía como protagonista. “El tema es que es un emprendimiento de cielo abierto, es decir que si no llueve no va haber flor, no va haber pasto y vamos a tener todas las producciones complicadas porque se estiran las alimentaciones, es decir que se suplementan más las colmenas, se acorta la temporada y se empieza a complicar”, explicó Cortez.
Al mismo tiempo, detalló: “Nosotros vamos a tratar de hacer ventas comunitarias, queremos juntarnos para vender en Olavarría y pelear el precio, al juntarnos va a ser distinto, eso es lo que ya estamos hablando hace dos meses más o menos”.
Pero los problemas no se agotan allí, los productores son los encargados de asumir el costo de los tambores vacíos. “Los estamos pagando en dólar blue y estamos vendiendo al dólar oficial, un tambor hoy me pasaron la cotización de 28.000 pesos y nosotros lo perdemos porque la empresa lo destara y no lo repone en la otra campaña. Nosotros al tambor lo reponemos todos los años porque los están exportando y no tenemos ningún reconocimiento”, descargó.
En esta línea sumó: “El otro problema que tenemos es que las empresas exportadoras están buscando mieles claras, la miel que se mide por colores, no tiene nada que ver con la calidad, son todas mieles buenas, es decir, que al precio que viene planchado hace cuatro años de la miel en general, es el precio que le quedó a la miel clara y con la miel que es más oscura, no llegamos a pagar ni el gasoil”.
Como consecuencia de esta situación, sostuvo que a nivel local “la idea” es “pelear por el producto” que “es muy conocido acá en Argentina, en la provincia de Buenos Aires y en Olavarría por la calidad de las mieles”.
“Tenemos muchos puntos en contra que se van a ir complicando, hay gente que va a ir dejando, hay muchas colmenas en venta. Mucho material va a quedar tirado en el campo posiblemente y eso va a ser un factor de enfermedades porque las colmenas también se enferman y al no ser atendidas, esas colmenas y esas abejas que vuelan a tres kilómetros a la redonda, van a llegar a otro colmenar y van a contaminar otro colmenar. Entonces vamos a entrar en una crisis sanitaria posiblemente. Esperemos que no”, continuó.
Seguidamente aclaró: “Nosotros nos reunimos, hablamos mucho del tema y tratamos de curar todos en la misma época para evitar el problema, venimos bien, pero hay gente nueva que por ahí se le hace difícil, es muy difícil llegar a comprar los insumos”.
En este marco reclamó Cortez: “No tenemos una ayuda, no sabemos cómo va a ser la cosecha, esperemos que sea llovedor para que haya pasto y flores, el tema de la inflación pega duro” y siguió: “Ahora en Olavarría estamos viendo el tema para enfrentar la cosecha nueva que normalmente es a finales de diciembre hasta febrero, marzo, de acá a esas fechas vamos a tener cambio de gobierno también y no sabemos qué va a pasar con eso, está complicado”.
“Digamos que no es el mejor panorama. Estamos tratando de minimizar los movimientos, haciendo lo justo y necesario en los campos. Ahora tenemos que mantener las unidades productivas con las abejas vivas y sanitariamente bien para enfrentar la cosecha”, cerró.
