Internos de la Unidad Penitenciaria N° 38 de Sierra Chica se encuentra fabricando hostia para las iglesias ubicadas en contexto de encierro. La idea surgió para brindar servicio y, de esta forma “aprender algo novedoso”.
La iniciativa surgió del capellán del establecimiento carcelario, Padre José Quatrocchio, quien expresó que “lo hacemos a modo de servicio para las comunidades. Es sencillo, los internos tienen una actividad para colaborar y de esta manera aprenden algo novedoso” dijo.
Justamente, el padre consiguió las herramientas y el proceso de elaboración se realiza con harina 0000, de manera similar a un panqueque. En este sentido, “la máquina posee una cortadora de dos medidas, hostias pequeñas y grandes que a medida que se cortan van cayendo en una caja de madera y luego son embolsadas y selladas con un elemento comprado por el sacerdote con ayuda de los catequistas”.
“Es importante remarcar que esto es un servicio, para nosotros es una bendición poder hacerlo desde un contexto de encierro. Sabemos que las hostias son caras y esta actividad es voluntaria, nosotros estamos dispuestos a recibir harina o bolsitas por parte de la comunidad para continuar con el proceso” remarcó Borda.
Esta actividad cuenta con el acompañamiento de la Dirección de Promoción e Inclusión Laboral del SPB y prontamente formarán parte de las actividades de Capacitación No Formal.
