Tras conocerse la novedad, la respuesta inmediata que pudo verse en la ciudad fue el apuro de los conductores en llenar el tanque antes que entren en vigencia esos cambios en los valores.
Algunas estaciones de servicios de la ciudad se vieron masivamente concurridas, con colas de varios metros, ocasionando inclusive contratiempos o complicaciones en la circulación vehicular en distintos puntos de la ciudad.
Otro de los puntos llamativos fue ver cómo algunas firmas no exhibían los precios por litro.
