Tal como sucede todos los inicios de marzo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se prepara para bajar a la Legislatura bonaerense a fin de inaugurar el 153° período de sesiones ordinarias, con el condimento especial de que este 2025 se trata de un año electoral en el que la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados y Senadores cambiarán de dueño.
Con la intención de no hacerlo el 1 de marzo, fecha en el que el presidente Javier Milei hizo lo propio en el Congreso de la Nación, Kicillof eligió el 5 de marzo a las 17 horas para esbozar su interlocución en la Legislatura bonaerense, que se verá envuelto por los últimos cruces que debió barrenar Gobernación por los hechos de inseguridad en la provincia de Buenos Aires.
Según aportaron desde Casa de Gobierno ante la consulta de este medio, Kicillof utilizará su discurso para reiterar el pedido de fondos que Milei le quitó a la gestión provincial, se diferenciará de la política económica y social del Gobierno libertario, y hasta dedicará unas palabras al fallido Presupuesto 2025 y la “claridad” que tendrá el manejo de las arcas bonaerenses este año.
A diferencia del año anterior, donde Kicillof llegó a la Legislatura bonaerense envalentonado por su reelección y con una denuncia de extorsión de parte de Milei a los Gobernadores, ahora el mandatario provincial arribará al parlamento golpeado por, justamente, el bloqueo que en el último tiempo la oposición le propinó a sus propuestas.
A fines del pasado diciembre, el exbloque Juntos y las bancadas libertarias le negaron la sanción a Kicillof del Presupuesto 2025, de la Ley Fiscal Impositiva y del pedido de endeudamiento por hasta USD 1.045 millones. El hecho significó un cimbronazo para Gobernación, que no contará con sus principales herramientas en pleno año electoral.
La tensa relación entre Kicillof y la oposición alcanzó un nuevo punto de ebullición en enero, luego de que el Gobernador alegara “falta de tiempo” para poner en marcha la mesa de trabajo que le había prometido a todos los sectores políticos. Tras el desaire, el exministro de Economía ordenó prorrogar el Presupuesto 2024 y motorizó una toma de deuda de USD 300 millones, que posteriormente aprobó la Tesorería General de la provincia.
De esta forma, Kicillof estará cara a cara con una Legislatura bonaerense que le fue adversa en el último tiempo. Por un lado, la interna con La Cámpora le dio varios dolores de cabeza durante la negociación del Presupuesto y, por el otro, la oposición que logró bloquear cada uno de los proyectos de peso que propuso el Poder Ejecutivo.
Con los problemáticas de la provincia de Buenos Aires a flor de piel, como la inseguridad, la salud y la educación, los cambiemitas y los libertarios escucharán atentamente cada palabra de Kicillof para saltarle a la yugular. Todo esto, en épocas donde la Legislatura bonaerense se podría poner aún más adversa para el oficialismo, de repetir otro mal resultado en los comicios. (Diputados Bonaerenses)
