Un joven que se encontraba cumpliendo condena en la cárcel de varones del Servicio Penitenciario Bonaerense con asiento en Azul falleció instantes después a que, en el interior de la celda que ocupaba, fuera hallado colgado de una sábana que estaba amarrada a una reja.
De acuerdo con lo señalado por fuentes oficiales a El Tiempo, su posterior deceso -ocurrido cuando había sido trasladado al Hospital Pintos- estaría relacionado con un suicidio, teniendo en cuenta las circunstancias en que fuera encontrado durante las primeras horas de ayer domingo.
Por lo sucedido en la Unidad 7, el penal con asiento en Azul, se inició una investigación desde una de las fiscalías pertenecientes al Departamento Judicial Azul: la especializada en los denominados "delitos carcelarios".
A través de un reporte policial se indicó que el interno fallecido tenía 27 años de edad y que era oriundo de Tandil. También, que figuraba con último domicilio en Azul y que se llamaba Lucas Matías Espejo Olivera.
En el marco del sumario penal que se está llevando adelante por ese fallecimiento -expediente en un principio caratulado como "averiguación de causales de muerte"- había sido previsto que el cadáver del joven fuera sometido a una autopsia en la morgue del Departamento Judicial de Junín.
Juicio y condena
En febrero de este año, el recluso que falleció este domingo había sido condenado en una primera instancia -tras la realización de un debate en uno de los juzgados correccionales con asiento en los tribunales de Azul- a una pena única de tres años de prisión de efectivo cumplimiento.
El juicio oral al que fuera sometido hace cinco meses se relacionaba con un caso de violencia de género.
Pero los varios antecedentes condenatorios que registraba derivaron en ese mismo proceso en la imposición también de la referida pena de tipo única.
Para la fecha de realizado este debate el joven ya estaba privado de la libertad en la misma unidad carcelaria donde el domingo se produjo el episodio que instantes más tarde derivó en su muerte.
El hecho tratado en aquel juicio oral, desarrollado en el Juzgado Correccional 2, se vinculaba con una agresión que cometiera, cuando atacó a golpes a quien fuera su pareja en una vivienda de esta ciudad el 25 de agosto de 2019.
En esa primera instancia, Lucas Matías Espejo Olivera fue declarado autor del delito de "lesiones leves doblemente calificadas por el vínculo de pareja preexistente con la víctima y por su comisión por un hombre contra una mujer mediando violencia de género". Y había recibido una pena de un año de prisión de efectivo cumplimiento.
Esa sanción, en el mismo proceso, se unificó con otras condenas que ya tenía desde tiempo antes, relacionadas con varios robos y más delitos, tales como un "hurto", un caso de "encubrimiento" y las comisiones de hechos definidos a escala penal como "lesiones graves, leves y amenazas".
Al respecto, por la comisión de esos ilícitos mencionados a Espejo Olivera le había sido impuesta, con anterioridad al juicio más reciente al que fuera sometido, otra sanción también de tipo única: dos años y cinco meses de "prisión efectiva", la cual recibiera el 11 de febrero de 2022, tras un juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal 2 con asiento también en el Palacio de Justicia de Azul.
Fuente: Diario El Tiempo de Azul