El gobierno nacional dispuso la clausura del Zoológico de Luján, en un operativo encabezado por el viceministro de Medio Ambiente Sergio Federovisky. La medida se tomó luego de reiteradas denuncias por incumplimientos en el cuidado de los animales y con sospechas de maltrato hacia ellos. “Los hemos intimado a que presenten un plan de reconversión y un inventario de todos los animales. Nadie sabe concretamente lo que está pasando acá”, explicó el funcionario ante los medios de comunicación.
En ese contexto se produjeron incidentes con los empleados del lugar, quienes temen perder sus fuentes laborales. Agredieron a los funcionarios y se opusieron a la medida acusando que la misma responde a “razones políticas”. La idea de la cartera ambientalistas es transformar el zoológico en un ecoparque, como ya se ha realizado en la Ciudad de Buenos Aires y en otros puntos del país, y de acuerdo al reclamo social de reconversión y en contra de la explotación animal.
Por otra parte, los trabajadores del zoológico se enfrentaron con defensores de los animales que se encontraban en el lugar. El punto de mayor tensión se produjo cuando le arrojaron piedras a una camioneta y tuvo que interceder la policía bonaerense. Acusaron al dueño de la misma de ser un ex empleado del lugar y no un ambientalista, como se presentaba.
La semana pasada el Ministerio ya había advertido el cierre al detectar ciertas irregularidades dentro del predio, luego de los procedimientos de fiscalización que llevó adelante la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental. En la misma no pudieron acreditar el plan de reconversión. El plazo de diez días dictado para regularizar la situación se venció este lunes.
Por otra parte, se presentó de una denuncia ante la justicia federal de Mercedes para investigar las irregularidades que vienen señalando los visitantes y vecinos desde hace tiempo. El propio Ministerio de Ambiente, que lidera Juan Cabandié, se presentará como querellante en la causa.
