La Policía dio a conocer detalles del caso del conductor de un auto que manejaba borracho a toda velocidad por las calles de Olavarría y fue aprehendido anoche cuando intentó escaparse. El hombre de 37 años agredió a los efectivos y luego, ya más calmo, se quebró: confesó que iba a un cajero automático para sacar plata y comprar droga.
El conductor del Peugeot 408 fue interceptado en Avenida de los Trabajadores y Riobamba. Los policías notaron que estaba alcoholizado, pero el hombre se negó a realizar el test de alcoholemia e intentó darse a la fuga. Al verse rodeado, se puso violento y golpeó a uno de los policías en la cara.
El agresor fue aprehendido y trasladado a la comisaría Primera, donde quedó alojado por el delito de "atentado, resistencia a la autoridad y lesiones agravadas". El caso es investigado por la fiscal Vivivana Beytia y se espera que el acusado declare en las próximas horas.
En el operativo policial participaron efectivos del Comando de Patrullas de Olavarría y contaron con la colaboración de personal de la comisaria Primera.
Los inspectores de Tránsito le secuestraron el auto al conductor y además procedieron a labrarle actuaciones por infracción a la Ley 24.449. En el hecho interviene el Juzgado de Faltas local.
