Mediante un informe presentado por la Secretaría de Energía de la Nación, el consumo de naftas Premium cayó un 14% durante el año pasado. Si bien el traslado a las naftas súper fue una constante, el promedio general de combustibles cayó un 1,6%.
Si el consumo se traslada al Diesel, también hubo caída: cayó un 3,36%. Por el contrario, la nafta súper tuvo un crecimiento de 3,52% y el gasoil un 8,14%.
Los datos comenzaron a revertirse a finales de año: la nafta Premium tuvo algunos incrementos que “salvaron” una estrepitosa caída que oscilaba entre el 25% y el 30%.
El congelamiento de precios y la falta de abastecimiento por parte de algunas empresas petroleras mostraron el repunte, e incluso en diciembre hubo un incremento general del consumo de combustible del 4,83%. Los de mayor suba fueron los incrementos en la demanda del gasoil y el diesel oíl, 11,91% y 6,93% respectivamente, si bien esas alzas reflejaron los muy magros volúmenes de fines de 2018.
La demanda del último mes de 2019 frente a noviembre mostró el paulatino retorno de los combustibles Premium (diesel oil y nafta mayor de 95 octanos), con aumentos del 9,08% y 14,68%, respectivamente.
Por su parte, la nafta súper, más allá de la migración a Premium, también mantiene un sostenido incremento motivado por la estabilidad post eleccionaria y la mayor circulación de autos en vísperas de fin de año.
