Según un informe realizado por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) solo el 34% de las empresas crecieron y el uso de la capacidad instalada bajó a 59,1%.
Los motivos de estas cifras que vuelven a caer en comparación con meses del año pasado tienen que ver, según se señaló, con las subas de costos, especialmente insumos, servicios y financieros, que está siendo absorbida en mayor medida con la rentabilidad de las firmas. El tipo de cambio más alto favoreció a las empresas exportadoras, pero para las que no exportan “se hace más difícil buscar mercados”.
La producción, en tanto, cayó 3,9% en junio frente a igual mes del año pasado. Es el segundo mes consecutivo en que la industria cae, después de haber crecido durante 10 meses consecutivos. La menor demanda del mercado interno combinada con un mercado internacional que demanda pocos productos argentinos, resintieron la actividad industrial en junio.
De todos modos, y comparado con 2017 a igual periodo, en el acumulado se muestra un crecimiento del 1,2%.
El aumento en los combustibles, en las tasas de interés y en los servicios en general afectaron la rentabilidad de la empresa. Otro factor de incidencia es la suba de insumos y maquinarias atadas al dólar, que incrementaron los costos.
