Gustavo Corleto, enterado de lo acontecido en el Complejo AEFIP de Ciudad Evita, habló sobre las medidas de precaución, de los beneficios del deporte y de lo excepcional que fue el trágico fallecimiento de un joven de 20 años mientras disputaba un partido de rugby.
“La realidad es que dentro de este hecho hay dos cosas: primero está la mala inclusión de este chico que perjudica a todos los que hace tiempo venimos haciendo las cosas mejor posible y por otro lado está el accidente que sucede dentro de un partido donde deberían haber estado las medidas de precaución” comenzó diciendo el coordinador.
Luego, explicó que la Unión Argentina de Rugby y por ende también la Unión de Rugby del Oeste de Buenos Aires, obligan a cada club a que se encuentre presente un médico antes del inicio de cualquier partido, a lo que agregó a modo de ilustración: “Nosotros hace 15 días hicimos un encuentro de Infantiles y para cubrir todas las canchas contamos con la presencia de 3 médicos”.
Sin embargo, no dejó de ser crítico ante la dificultad de conseguir a los profesionales, “sabemos que es difícil conseguir un médico, vos imaginate que si al Hospital le cuesta conseguir doctores para la guardia lo que nos cuesta a nosotros para un partido de rugby”.
Gustavo, a cargo de todo el staff de profesores de la disciplina de la institución “bataraz”, confirmó que a raíz de este lamentable suceso “como club nos queda, como hace 15 días hicimos una clase de educación sexual, ahora la haremos con este tema entre padres y chicos, porque es vital que la familia se sienta tranquila del deporte, son charlas que no son obligatorias y que salen del club”.
“Los accidentes trágicos son los menos, es un deporte con mucho roce, pero cuando pasan salen en la televisión” aportó Corleto que además destacó: “la gran mayoría de los casos son errores humanos o negligencia y no sé si es el único pero sí hay muy pocos casos como el de este chico con golpes en el pecho –el joven fallecido sufrió un paro cardiorespiratorio luego de un traumatismo en el tórax-“.
Además comentó de la existencia de un protocolo de emergencias que conocen todos los entrenadores y que "es constante desde la UAR para que sepamos actuar ante cada golpe o lesión que tiene su protocolo y su forma de manejarlo”.
Consultado por cómo tratan el aprendizaje de las diversas técnicas particulares del deporte de la ovalada, el entrenador resaltó que todo se enseña desde 0 y aunque siga existiendo un margen para las lesiones, “se prepara al cuerpo para recibir los impactos”.
“Se enseña a los chicos y también a los padres” mencionó el “albinegro”, para luego a agregar: “Fomentamos una relación constante con los padres, predicamos que sepan del deporte en sí y de lo que sus hijos están haciendo”.
En un deporte en constante crecimiento, el coordinador hizo hincapié en la importancia de contar con ´profes´ que sepan de medidas de seguridad y destacó: “Hay que seguir predicando que hay cosas que pueden pasar en cualquier situación pero hay que ver también la belleza del deporte”.
“La desinformación es hoy por hoy la única contra que tiene –el rugby- para que un padre que no es del palo mande o no a su hijo, porque tiene muchos otros valores que hace que se compensen las lesiones o los golpes” finalizó.
