El Partido Justicialista de Olavarría, junto con la Secretaría de la Mujer del PJ y las mujeres peronistas, recordaron este domingo el 65º aniversario de la promulgación de la ley 13.010, más conocida como la Ley Evita o Ley del Voto Femenino.
En reconocimiento de aquel hecho histórico del 23 de septiembre de 1947, fecha en que se celebra el Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer, desde la Secretaría de la Mujer del justicialismo local, expresaron que “las mujeres argentinas accedieron al derecho al voto con dificultades. Por ello ésta celebración no es un hecho que pueda ni deba pasar desapercibido, ya que fue el primer instrumento jurídico que materializó el ejercicio de los derechos y deberes cívicos, en igualdad de condiciones con los hombres, inaugurando así la era de los derechos políticos para las mujeres argentinas†dijeron.
“Hablar del voto femenino en Argentina, es recordar la figura de María Eva Duarte de Perón, quien más allá de todo partidismo, impulsó junto a otras mujeres no menos meritorias, la obtención de este derecho, cumpliendo así con un viejo sueño de luchadoras feministas, tal es el caso de Alicia Moreau de Justo, Cecilia Grierson, Elvira Dellepiane, Alfonsina Storni, Silvina Ocampo y Julieta Lanteri entre otras, quienes desde los albores del siglo XX luchaban por la sanción de esta justa normativaâ€, agregaron.
Pese a todas las especulaciones que hablaban de la inexperiencia de las mujeres y su falta de capacidad e interés hacia la política, las argentinas pudieron votar a nivel nacional el 11 de noviembre del año 1951, haciéndolo el 90.32% de las ciudadanas inscriptas en el padrón electoral.
“No caben dudas que la causa de las mujeres es la causa de la humanidad, por ello hoy, rendimos un homenaje a todas quienes a lo largo de la historia han luchado y luchan por la conquista de sus derechosâ€, sostuvo el Presidente del Partido Justicialista Miguel Santellán.
En recuerdo de aquel día histórico, la Secretaría de la Mujer del Justicialismo trajo a la memoria las palabras de Evita al momento de la promulgación de la ley, “me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria. Aquí está hermanas mías, resumida en letra apretada de pocos artículos una larga historia de lucha, tropiezos y esperanza†finalizó.
