Pietrafesa y una vida para el básquet: "Ferro es todo, lo llevo muy adentro”

Rubén Pietrafesa recibió el homenaje durante la Copa de Mini Básquet que llevó su nombre y repasó más de cuatro décadas de compromiso con la institución. Los recuerdos de sus primeros años en el club, el crecimiento de la disciplina, los jugadores que dejaron su huella y una pasión que sigue intacta.

Domingo, 01 de noviembre de 2026 a las 17:54

Por Redacción

Hay historias que se construyen con el paso de los años, con trabajo silencioso, compromiso y un sentido de pertenencia que trasciende cualquier cargo. La de Rubén Pietrafesa con Ferro Carril Sud es una de ellas. Su vida está estrechamente ligada a la institución carbonera, un lugar que siente como propio y al que le dedicó buena parte de su tiempo, especialmente durante las últimas décadas, acompañando el crecimiento del básquetbol.

El reciente homenaje que recibió durante la Copa de Mini Básquet, que llevó su nombre, fue una manera de reconocer ese recorrido. 

“Lo tomé con mucho cariño y orgullo. Uno llega a cierta edad, después de tantos años en el club, y recibir un reconocimiento así, sobre todo por llevar mi nombre un torneo, es hermoso. Fue una gran idea de los profes. Estuvo muy lindo, me sentí muy contento. Lo importante es que los chicos la pasaron bien, qué es lo principal”, contó, todavía con la satisfacción de haber compartido una jornada especial.

 

 

Hablar de Ferro con Rubén es viajar en el tiempo. Su vínculo con la entidad comenzó mucho antes de asumir responsabilidades dirigenciales. “En el club estoy desde que nací. Seguí el camino de mi viejo. Son muchos años”, recordó. 

“Estaba la cancha de fútbol, las bochas y la canchita de básquet vieja, que se encontraba donde ahora está la pileta. Era de baldosa”, evocó, reconstruyendo una postal de otros tiempos, de una entidad que fue cambiando con los años. 

En el básquetbol, su participación tomó mayor dimensión hace más de dos décadas. La invitación de Gerardo Ripoll, por entonces presidente del club, fue el punto de partida de una etapa que lo tuvo como uno de los referentes dirigenciales de la disciplina.

“Me invitó Gerardo y ahí arrancó toda esta movida que, gracias a Dios, ha crecido bastante. Se han hecho muchas cosas”, señaló.

El trabajo en una disciplina requiere constancia, convicción y objetivos claros. “El trabajo creo que es el mismo. Uno tiene que ponerle ganas, apuntar a un objetivo y decir: vamos por esto. Siempre estuve acompañado por buenas personas”, explicó.

“Hay una camada de dirigentes nuevos y jóvenes. Está muy bueno que se hayan acercado a la institución. Les dije que desde mi lugar cuenten con lo que necesiten. Uno, después de tantos años, tiene cierta noción de las cosas del club, así que estoy acompañando a los chicos”, expresó.

Cuando el repaso se traslada a lo deportivo, a Pietrafesa se le nota el orgullo. A lo largo de estos años, Ferro formó jugadores que trascendieron el ámbito local y llegaron a competir en escenarios de primer nivel, incluso en la Liga Nacional.

Alejandro Diez, Mariano Marina, Mauricio Pane y Nicolás Lorenzo son algunos de los nombres que mencionó que continúan ligados a la actividad. También aparece en ese recorrido su hijo Tomás, que se formó en el club, luego continuó su camino en Estudiantes y actualmente juega en Racing. “Muchos jugadores han salido de Ferro”, resumió.

Pietrafesa también encuentra motivos para sentirse orgulloso cuando mira el camino recorrido por el básquet femenino, una de las áreas en las que Ferro logró consolidarse como referente regional. 

“Fue algo totalmente novedoso para la ciudad y la región, y se lograron cosas muy importantes. Muchas grandes jugadoras vistieron la camiseta del club”, destacó y aseveró que “los objetivos que nosotros teníamos los hemos cumplido. A lo mejor me puede quedar algo en el debe, como agrandar la cancha y que el gimnasio sea más cómodo, pero, básquetbolísticamente hablando, hemos cumplido. Llegamos a jugar finales nacionales con el femenino y enfrentamos a Belgrano de San Nicolás, algo que nunca habíamos pensado. Eso es un orgullo para uno”, afirmó.

Su presencia en la vida institucional atravesó diferentes conducciones y funciones, desde la subcomisión de fiestas hasta las tareas vinculadas directamente con el básquetbol.

“Siempre digo que debo ser uno de los pocos que ha pasado por casi todos los presidentes. Desde Pepe Gentile, cuando estaba en la subcomisión de fiestas y en la Comisión Directiva, para acá, casi todos. Por ahí con algunos no estuve porque me retiré por ciertas cosas, pero fueron tiempos cortos”, relató.

Su manera de entender la tarea dirigencial, de todos modos, sigue siendo la misma, trabajar por la institución, sin buscar protagonismos personales: “Yo trabajo para el club. Trabajar para el club y, en este caso, para esta disciplina. Voy a Ferro a disfrutar del club”, sostuvo.

A la hora de elegir el mejor equipo de Ferro de básquet que vio durante su extensa trayectoria, la respuesta no fue sencilla, pero “Me quedo con el equipo de Bourgeoirs, que salió campeón tres años seguidos, en 2011, 2012 y 2013. Eran chicos que jugaban muy bien”, recordó.

Enseguida comenzaron a aparecer los apellidos: “Ovi” Debiasi, Matías Santana, Tomás, su hijo, Néstor Briones y el “Galgo” Centenac. Un equipo que, según su mirada, reunía talento, juventud y una identidad que le permitió sostenerse en lo más alto durante tres temporadas consecutivas.

El homenaje recibido durante la Copa de Mini Básquet fue, en ese sentido, mucho más que un reconocimiento individual. Fue también una forma de poner en valor a quienes sostienen las instituciones a lo largo del tiempo, acompañando procesos, formando equipos y trabajando muchas veces lejos de los primeros planos.

Al final, la pregunta sobre qué significa Ferro para él encontró una respuesta que resume toda una vida.

“Crecí ahí adentro. Mi adolescencia y mi juventud las pasé ahí. Me pasaba muchas horas en la entidad, tanto en la sede deportiva como en la sede social. Para mí Ferro es todo, lo llevo muy adentro”, concluyó.