Desde la Secretaria de Prevención y Atención Sanitaria, y a través de la Dirección de Inspección Sanitaria y Bromatología, a cargo del Dr. Federico Larroude, se conoció el informe que detalla el trabajo del área durante este año, y en relación al mismo período del año anterior.
Según ese documento, en lo que va de este año, se realizaron 2.110 inspecciones, en las cuales se decomisaron 25.674,9 kilogramos de alimentos.
El comiso se desglosa en 1.785,2 kilos de productos perecederos, 602.3 kilos de aves no aptas para consumo, un número aún mucho mayor en pescados que llegó a 814,6 kilos, 284.5 kilos de carnes (entre las que se incluye vacuna, porcina y ovina) y 22.188,3 kilos de alimentos no perecederos.
- Carne vacuna, ovina y porcina
- Aves evisceradas,
- Pescado
- Mercadería vencida en góndola para la venta
- Bebida
- Helados
- Panificados, confituras y
- Lácteos y sus derivados
La Dirección de Bromatología realiza este tipo de tareas con el claro objetivo de garantizar la calidad de los productos que consume la población y mejorar las condiciones higiénicas y sanitarias en las que estos productos son guardados y envasados. Según el informe del área, entre enero y julio del año anterior se habían realizado 1.539 actas de Inspección, que arrojaron 17.518,1 kilos de alimentos decomisados.
Es importante resaltar el cuidado del consumo de alimentos y extremar las medidas de limpieza e higiene de los mismos, como así también de las locaciones que los comercializan.
