La jueza María Inés Germino, titular del Juzgado de Familia Nº 1 de Olavarría recibió recientemente una amenaza de muerte en forma telefónica en su domicilio particular y radicó una denuncia en la sede de fiscalía local.
Según trascendió, el hecho se produjo mediante un llamado anónimo a la casa de la magistrada. Un amigo del hijo de la jueza atendió el teléfono y una persona preguntó si allí vivía la jueza María Inés Germino. Al contentar que sí, el sujeto le dijo “la vamos a matarâ€.
Ante el hecho, Germino se presentó en fiscalía y realizó la denuncia. La Justicia determinó que se le asigne una custodia policial dinámica.
En su declaración, Germino mencionó dos causas resonantes a su cargo, como hipótesis del origen de las amenazas. Por un lado, el mediático caso de la pareja Bodanza-González, quienes fueron separados de sus pequeños “hijos del corazón†y enviados a un Hogar de menores ante “irregularidades†en la realización de los trámites adoptivos.
Un segundo hecho que mencionó la Jueza, es una causa paralela a la del asesinato de Dana Pecci, la mujer que murió en Cañuelas al recibir seis balazos en el cráneo y por el que fue condenado el olavarriense Pedro Rudecindo Adorno. La joven que cayó en una red de trata, tuvo un niña con su victimario y la custodia fue entregada por la jueza a un familiar del condenado.
