Vicente Adducci: un apasionado por las obras

Por Redacción

-----------------


Walter Minor - walterhistorias@gmail.com
historiasdeolavarria.blogspot.com.ar


Desde la creación de la Iglesia San José, hasta hoy, once son los párrocos que pasaron por dicho lugar.

Al mal comienzo de Castro Rodríguez, quien puso a Olavarría en boca del país tras asesinar a su esposa e hija, le sucedieron los dos párrocos de mayor duración, que fallecerían en el cargo: Antonio Bertolini y Francisco Romano.

Paradójicamente, el cuarto en llevar adelante los destinos de la iglesia fue Miguel Ferrari, el que menos tiempo conservó el cargo, porque no llegó a cumplir los dos años de asumido, cuando fue reemplazado por el más carismático e innovador de cuantos hubo hasta la fecha: Alfredo Vicente Adducci.

Adducci realizó en Olavarría un trabajo extraordinario en sólo ocho años. Remodeló la iglesia San José, construyó la casa parroquial (hoy colegio Cáneva), fundó las iglesias San Vicente y Luján, construyó los colegios Cáneva, Fátima, Esquiú y puso en marcha la santería “San José”.

Aquellos que ayudaron a realizar estas obras, comentan que Adducci se arremangaba la sotana y era el primero en cavar cimientos o realizar contrapisos. Cuentan también que una vez que elegía el sitio y lo confirmaba, empezaba por vender sus pertenencias para recaudar dinero.

Su acción permitió que Olavarría se expandiera hacia los barrios satélites más rápidamente, porque cada vez que instalaba una escuela o iglesia, empezaba a pedir las mejoras en esos lugares a través de la revista que mensualmente editaba la parroquia. Esto llevó a que tanto San Vicente, como Luján y Mariano Moreno mejoraran su aspecto rápidamente y crecieran de igual forma.

Tras ser nombrado Obispo Auxiliar en 1960, incubó una enfermedad que lo llevó a la muerte en poco tiempo: cáncer.

Sus restos están sepultados por voluntad propia, en la nave de la iglesia San Vicente, el templo que prometió a su patrono y que ayudó a construir con sus propias manos.

Vicente Alfredo Adducci: Un apasionado por las obras...

25 de Mayo y Bolívar. Los primeros pasos

Alfredo Vicente Adducci nació en Azul el 17 de enero de 1917. Fue el tercero de los seis hijos que tuvo el matrimonio formado por el italiano Vicente Adducci y la Argentina Julia Valicenti.

Cursó los estudios primarios en el Colegio San Antonio de Azul, para luego entrar el Seminario San José de La Plata. Allí, sus notas sobresalientes le reportaron una beca hasta el término de la carrera.

Fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1940 y designado Teniente Cura en la parroquia de 25 de Mayo como primer destino.

Allí estuvo poco tiempo, porque una enfermedad del párroco de Bolívar lo llamó a suplirlo temporalmente. Su designación se hizo efectiva pese a la resistencia que opusieron los pobladores de 25 de Mayo.

Tras el fallecimiento del Padre Planas, Adducci asume como párroco en la iglesia San Carlos de Borromeo y pone en marcha grandes innovaciones materiales y espirituales que lo hacen muy popular.

Entre las acciones que llevó a cabo Adducci, que también era profesor de Filosofía en el Colegio Nacional, se encuentra la creación de la Escuela Normal en el colegio de Hermanas.

Muchas personas cuentan que Adducci fue quien impulso a aquellas para llevar a cabo la concreción de este centro educacional.

En 1952 surgió su traslado a Olavarría y la feligresía de Bolívar se mostró en total desacuerdo, decidiendo destacar un grupo representativo de gente hacia la localidad de Azul para pedir la anulación del traslado. La solicitud no tuvo eco y el nuevo destino fue confirmado.

Dentro del febril trabajo que Aducci había desplegado en Bolívar, se hallaba una asignatura pendiente: no poder concluir el ansiado proyecto de construirle el templo a su patrono, San Vicente de Paul en el barrio “Villa Diamante”.

LLEGA A OLAVARRÍA

El 24 de febrero de 1952, acompañado por una larga caravana de coches, arribaba a Olavarría para hacerse cargo de la Iglesia San José.



El diario El Popular, del día martes 26 de febrero de 1952 describió el acontecimiento:

“Diversos actos se realizaron en honor del nuevo titular de la parroquia San José, el señor cura párroco, presbítero Vicente A. Adducci, al ser recibido en el Monumento al Trabajo por las autoridades, aparece en la nota gráfica, rodeado de izquierda a derecha por el Dr. José E. Lazzarini, señor Vicente Tessone, mayor Julio César Uncal, comisionado municipal don Santiago Cañizo, reverendo padre Celestino Fal, Dr. Víctor Giri y teniente coronel Ramos Marrero. En el acto de asunción habló el Exmo. Sr. Obispo Auxiliar, Monseñor Plaza, para presentar al nuevo sacerdote, que agradeció la recepción. En la toma de posesión, el Padre Romero procedió a dar lectura al “Auto del obispado” por el cuál se nombra cura párroco al Padre Adducci y con todas las facultades inherentes al cargo”.

La ciudad por aquellos tiempos, todavía no había desarrollado todo su potencial. La única zona densamente poblada era la céntrica. Pasando las cuatro únicas avenidas, el contorno estaba ocupado por incipientes barrios.

Las carencias eran muchas y entre las más visibles se podían encontrar las educativas -marcadas por la escasez escuelas - y las espirituales, absorbidas solamente por San José y Monte Viggiano.

Luego de visitar los barrios periféricos y de reunirse con los residentes, Adducci tomó nota de la características geográficas de cada zona, observando las dificultades que tenían los vecinos para trasladarse hacia el centro cada domingo.

Por ese motivo, mientras tejía en su mente las obras a realizar en el futuro, buscó sitios provisorios para que los vecinos pudieran expresar su fe sin hacer largos recorridos hasta San José.

Así nacía el oratorio San Vicente en un garaje que la familia Ligore no utilizaba, en el barrio “La Noria.

En el barrio Luján, la simiente del templo fue el altillo de un almacén usaba como depósito, que en realidad era un amplio granero con gallinero incluido.
Por último, el barrio Mariano Moreno, no tenía más capilla que la pequeña del hospital Coronel Olavarría.

Si Adducci no puso los ojos en el Pueblo Nuevo, fue solo porque detrás del arroyo, esa zona era abastecida en lo espiritual por los Franciscanos.


Comienza la construcción de la iglesia de Luján.

LAS OBRAS MATERIALES DE UN EMPRENDEDOR

Construcción de la casa parroquial


El templo no tenía su casa parroquial y esa fue una gran aspiración de los católicos, que Aducci transformó en la primera obra de su “paternidad” en Olavarría.

Remodelación de la Iglesia San José

En octubre de 1958, Aducci anunció la remodelación de la iglesia que según él “convertirán el templo de San José en el esplendor del catolicismo olavarriense”.
En el año y medio que duraron los trabajos de reparación, se cambiaron las líneas arquitectónicas de yesería artística y se reparó la mampostería y revoques.

También se acondicionaron los techos exteriores, desagües y se amplió el lugar de la sacristía. Fue reparada la pintura y las zonas de humedad.
La ornamentación fue hecha en el estilo renacimiento claro- oscuro, con decoración pictórica, usando en todo el interior del templo la pintura óleo.
También se efectuó el cambio total del piso y se hizo la instalación eléctrica nueva.

DOS TEMPLOS Y TRES ESCUELAS


Se inaugura San Vicente. El templo del patrono.

“Donde se levante una escuela y una iglesia, surgirá un barrio”, era el lema de Aducci, que además potenciaba estas afirmaciones con proyectos de fuerte contenido social. “Primero la educación y después el templo”, solía manifestar a quien quisiera escucharlo y eso lo llevó a la práctica. La única excepción a esa regla fue la capilla San Vicente.

El templo a su patrono fue la obra más preciada, la que desveló al párroco desde antes de su llegada a Olavarría y por ese motivo escapó a la conocida línea de prioridades.

Luján en cambio fue solo capilla porque ya estaba la escuela Nº 32 a su diestra, mientras que en Fátima trocó los planes de los vecinos que pretendían el templo, convenciéndolos de que teniendo una escuela podría darse misa dentro de los salones.

El Colegio Cáneva ya contaba con la iglesia San José, mientras que la escuela Esquiú surgió en el espacio ocupado por una pequeña casilla prefabricada que oficiaba de oratorio y que luego fue incendiada intencionalmente.

Iglesias San Vicente y Luján. Colegios Fátima, Cáneva y Esquiú. Casa Parroquial y Santería San José. Estas fueron las obras del infatigable párroco de la iglesia San José en solo 8 años en Olavarría.

Y si no hablamos de más realizaciones, eso se debe a que durante los primeros tres años de gestión, la iglesia y el gobierno peronista estuvieron fuertemente enfrentados. A tal punto llegó la situación, que el mismo Obispo de Azul fue encarcelado en ese período.

Designación de Obispo


1960: Visita al Papa Juan XXIII.

El día10 de julio de 1960, el Papa Juan XXIII suscribió la bula pontifi­cia por la cual se lo elevaba a la jerarquía de Obispo de la Sede Titular Mustitana, en la provincia Proconsular a Vicente Aducci.

La solemne consagración episcopal de mon­señor Vicente Aducci, tuvo lugar en el templo San José, el domingo 14 de agosto de 1960 con una feligresía que colmó con exceso la ca­pacidad de la iglesia.

Fue obispo consagrante el titular de la diócesis mer­cedina, monseñor Anunciado Serafini, y co-consagrantes monseñor Dr. Antonio J. Plaza y monseñor Adolfo Tortolo, estando también presentes los doctores de la Igle­sia, obispos monseñor Agustín Herrera y Raúl Primatesta.

Al día siguiente, lunes 15 de agosto, día de la asunción de la Santísima Virgen, monseñor Aducci ofreció su primera misa pontifical en nuestra parroquia central.

La despedida de Olavarría

Al despedirse de la ciudad, Adducci pronunció estas palabras: “Ha sonado la hora del relevo en este puesto de avanzada de Dios que, como todas, también es nuestra Parroquia San José. Dios N.S. me señala otro lugar para seguir luchando sus batallas. Al hacer entrega del curso de esta Parroquia deseo decir una palabra de despedida y gratitud a todos cuantos fueron encomendados a mi cuidado pastoral y manifestarles que los llevo muy dentro del alma porque ya son parte de mi vida”.

Una enfermedad terminal

Al poco tiempo de partir hacia Mercedes, se tuvo conocimiento de una grave dolencia que lo aquejaba.

El síntoma se manifestó luego del nombramiento emitido por el Vaticano, cuando debió viajar a Roma. Durante su viaje, el avión encontró un “pozo de aire” y descendió violentamente, provocándole por primera vez una sensación en el estómago que no lo abandonaría jamás.

La dolencia sólo se conseguía alivio con la aplicación de paños calientes en el abdomen. El cáncer empezaba a manifestarse de manera cruel.

El fallecimiento


1962: es sepultado en la iglesia San Vicente por deseo propio.

En la mañana del jueves 3 de mayo de 1962 llegaba la mala noticia Había muerto, “El padre Vicente”. Contaba con 45 años de edad.

Sus restos fueron trasladados a Bolívar, donde tras un oficio religioso, siguieron hacia Olvarría, fueron velados en la iglesia San Vicente y luego trasladados a la iglesia San José, para realizar las solemnes exequias y misa de cuerpo presente.

El último deseo

Sabiendo de su inapelable destino, Aducci, en su lecho de convalecencia le había pedido al presbítero y amigo Batolomé Peri que cumpliera con su último deseo.


El deseo estaba vinculado a su obra predilecta, al proyecto que lo desveló hasta su concreción y su obra más preciada de todas cuantas hizo: La capilla San Vicente.
Aducci solicitó ser sepultado en el mismo lugar en el que él le construyó el templo a su santo patrono.

El 11 de mayo de 1962, sus restos fueron sepultados en la nave central de la iglesia San Vicente, en una fosa construida especialmente.

En ese lugar se colocó una placa en la que se colocó su escudo y se inscribieron las siguientes palabras que Monseñor Aducci también dictó:

“AQUÍ ESPERA LA RESURRECCION DE LOS MUERTOS”


Tapa del libro Adducci.

(El relato forma parte del libro número 3 de “historias de Olavarría”, cuyo título es ADDUCCI . En el mismo se pueden encontrar detalladas las obras de Adducci en Olavarría, aspectos de su vida, anécdotas y otros aspectos de su trayectoria. Se puede adquirir por mail a walterhistorias@gmail.com el costo es de $55)