La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó este viernes la sentencia de primera instancia en el extenso juicio por la estatización de YPF y que condenaba a la Argentina de pagar una cifra superior a los 16 mil millones de dólares.
Asimismo, el tribunal ratificó que la petrolera estatal fue correctamente exculpada de cualquier responsabilidad durante el proceso de estatización llevado a cabo en 2012 por Axel Kicillof, cuando se desempañaba como secretario de Política Económica y Planificación del Desarrollo.
El proceso judicial comenzó en el año 2015 y tuvo su punto más crítico en 2023. En ese momento, la jueza Loretta Preska del Distrito Sur de Nueva York condenó al país a pagar la millonaria indemnización más intereses, al considerar que se había violado el estatuto de la compañía al no realizar una oferta pública de adquisición (OPA) a los accionistas minoritarios, representados por los fondos Eton Park y Burford.
La resolución de la Cámara de Apelaciones llegó luego de una intensa etapa de apelación que tuvo su jornada clave en octubre de 2025. Durante una audiencia que se extendió por 96 minutos ante los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson, los representantes legales del Estado argentino presentaron una estrategia sólida basada en tres pilares fundamentales.
El objetivo principal era la anulación total de la sentencia o, en subsidio, un recorte drástico en los montos compensatorios.
La defensa argentina argumentó que un tribunal local debía determinar la jerarquía normativa entre la ley de expropiación, que permitió estatizar el 51% de la firma, y los estatutos internos que obligaban al lanzamiento de una OPA al superar el 15% del paquete accionario.
Acompañando este eje, se presentó un argumento técnico que señalaba errores en la interpretación de la normativa local —derecho societario y administrativo— por parte de la jueza Preska. Estas inconsistencias en la lectura del derecho argentino fueron determinantes para que los magistrados de alzada revisaran el fallo inicial.
Se trata del mayor juicio que enfrentaba el país en un tribunal en el exterior y la demanda más grande en la historia de los Estados Unidos contra un Estado soberano. El gobierno de Donald Trump, mediante el Departamento de Justicia, se había pronunciado varias veces en los últimas semanas a favor de Argentina.
Tras el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, fue perdedor es el estudio inglés Burford Capital, que seguramente apelará ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Burford Capital, considerado un fondo buitre por su forma de operar, cotiza en Londres y Wall Street y había comprado los derechos a litigar en esta causa por unos 15 millones de euros y había vendido partes de la demanda recaudando más de 300 millones de dólares hasta el momento.
Fuente: M1