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Madame Lú: “En algún punto, todos somos disidentes”

En el Día internacional de la Visibilidad Trans, Victoria Altavista, también conocida como Madame Lú, habló de los que significa para ella su activismo por los derechos de las minorías sexuales, de la discriminación que sufrió a los largo de su vida y de lo que significó y dignifica para ella reconocerse como mujer trans.

“Mi nombre es Victoria Altavista, mi nombre artístico, Madame Lú. Número de Documento 33.666282, Travesti de Pueblo, Orgullosa y Pueblerina. Travesti que ama su tierra, con sus calles de piedra y sus techos de chapa, de atardeceres hermosos, sentada al borde de las vías del tren, de olores, dolores y costumbres. Haber nacido en Recalde fue algo muy positivo para mí, aprendí mucho de la gente -lo bueno y lo malo-, recorriendo las calles, pensando que eran interminables pasarelas de desfiles de moda”. De ésta manera comienza la carta-comunicado que la activista, artista y trabajadora municipal local Victoria Altavista -también conocida como Madame Lú- escribió con motivo de Día internacional de la Visibilidad Trans, que se celebra cada 31 de marzo con el fin de incentivar la sensibilidad y la conciencia en contra de la discriminación hacia las personas trans en todo el mundo.

En un día que toca tantas fibras sensibles para alguien que ha hecho de su lucha y militancia una forma de vida, Madame Lú habló con Infoeme sobre qué significa para ella reconocerse como mujer trans y cuáles son las implicancias de este día.

Reconocerme como una mujer trans para mi es haberme expresado, haberme liberado, haberme desatado de todo prejuicio, de toda actitud homofóbica y transfóbica, porque en mi caso una se siente observada desde chica: por la forma de caminar, por la forma de hablar, por la forma de expresarme, hasta por la forma de bailar también, y el reconocimiento como trans significa liberarse un poco de eso también.  Con eso hoy, más empoderada, transito las calles y camino las calles de otra manera, quizás cuando era más chica eso no pasaba, porque andas con ese miedo, el prejuicio se apodera de vos”, contó la olavarriense que se reconoce a sí misma como “una mujer orgullosamente trans” y que revindica cada experiencia vivida como un hecho importante “que la ayudó a llegar a ser quien es y reafirmarse en su identidad”.

 

 

“Desde chica siempre sentí que éramos observadas con prejuicio, como si fuéramos una especie rara que no encajaba con lo establecido por el patriarcado. Siempre nos miraron de arriba a abajo destilando desprecio homofóbico y transfóbico, haciéndonos sentir vergüenza y haciéndonos pensar que estábamos equivocadas. De a poco fui creciendo con cada vez más ganas de seguir avanzando en esta vida, una vida que hoy en día puedo seguir contando, porque no nos olvidemos que hubo compañeras que dejaron todo por nosotras y hoy ya no están. Porque no sólo pasa por una mirada, sino también  una violencia que aún hoy no cesa: seguimos siendo víctimas del maltrato y el hostigamiento y jugamos a ser las Mujer Maravilla que todo lo puede, pero la realidad es que la pasamos mal y los transfemisidios siguen ocurriendo y sin parar, teniendo un Estado ausente que no nos defiende ante nuestra manera de vivir”, prosigue la carta que escribió Altavista para la ocasión, quien afirma no buscar “la aceptación o la empatía, sino más bien el respeto”.

 

“Llega un punto en la vida que vos también empezás a tener vergüenza de ir a un banco, vergüenza de ir a un supermercado o a cualquier otra parte en donde vos tenés que mostrar el documento. Y cuando vos no te sentís identificada con lo que dice ese documento empieza esto de la mirada del otro”

 

“Si yo busco aceptación de la otra parte yo misma me estaría discriminando, como si no fuera parte de la sociedad, por eso lo que busco es el respeto, y eso es algo que te va reafirmando, justo con muchas otras cosas. También influyó la seguridad de un documento, de poder figurar como Victoria Altavista,  eso también me ayudó a afianzarme conmigo misma, porque llega un punto en la vida que vos también empezás a tener vergüenza de ir a un banco, vergüenza de ir a un supermercado o a cualquier otra parte en donde vos tenés que mostrar el documento. Y cuando vos no te sentís identificada con lo que dice ese documento empieza esto de la mirada del otro”, manifestó la activista olavarriense, para quien este 31 de marzo significa una oportunidad para seguir aportando su grano de arena en la lucha por los derechos de un grupo  que aún hoy sigue recibiendo la hostilidad de una parte importante de la sociedad.

“La celebración de esta día para mí significa que estamos vivas, que tenemos que seguir activando por las que ya se fueron, por las que ya no están, por las que estamos y por las que van a venir, seguir activando, seguir mostrando y visibilizándonos. Ningún tipo de vergüenza, somos personas como todos, pertenecemos a la misma sociedad. Yo creo que todos somos disidentes en algún punto”, contó Madame Lú a Infoeme, quien en la carta que escribió para esta fecha habló, entre otras cosas, de la necesidad de trabajar para que las personas que se apartan de la heteronorma “no la tengan que tener siempre tan difícil”.

“Seguimos luchando el doble por ver algún día una sociedad más justa y diversa para todos llevando por delante el peso de la exclusión y la Vergüenza. Es increíble el alto precio que pagábamos y pagamos por buscar nuestra identidad y todo lo que vamos perdiendo por tomar el camino del Travestismo. No sólo la familia, los amigos sino también la propia VIDA. Con el tiempo fui descubriendo otra manera de encontrarme conmigo misma y, sobre todo, mi forma de pensar: soy una disidente del Sistema-Genero una TRAVESTI porque eso es lo que soy y lo que quise y elijo SER”, se lee en el mensaje.

 

“Empecé a notar las risas y las miradas, y yo iba tragando saliva y bajando la cabeza, terminé mirando los pies de la gente nomas, hasta que en un momento un hombre me gritó ¨sidoso de mierda¨, las primeras palabra que recibí fueron esas, mis amigos me decían de irnos y yo, con el poco coraje que tenía, les decía que no, que nos quedemos, porque yo quería ver el show y no le estaba haciendo mal a nadie”

 

Como todas las personas que no encajan en el perfil propuesto por la heteronorma, Victoria ha vivido la discriminación en carne propia, y muchas de sus vivencias son incentivos indispensables para alimentar la lucha que lleva a cabo día a día.

“Hace muy poco fui al Banco Provincia; había tres personas paradas afuera y cuando voy pasando una me dice ¨te pareces al de Cambaceres¨, por el equipo de futbol, y escuchó que el otro le dice ¨no la critiques, a ésta no le digas nada que es del Sindicato de Municipales¨, entonces yo voy, entro al banco, y cuando salgo voy a donde estaba esta persona y le dije, con mucho respeto, ¨vos no tenés que no agredirme por ser del sindicato, vos a mí no me tenés que agredir porque soy una persona como vos¨. Cuando me fui hice un descargo en Facebook contando lo que me había pasado y al rato me llegan tres o cuatro comentarios de gente que estaba parada en la cola del banco, diciéndome que habían visto y escuchado lo que había pasado y se habían quedado con ganas de decirle algo a esta gente, y eso demuestra algo muy bueno, demuestra que algo está cambiando”, contó Altavista, quien ya ha vivido muchas experiencias similares en donde la discriminación se hace visible de forma inmediata, como lo ocurrido en la Fiesta por el aniversario de Olavarría del año 2014, cuando, según nos cuenta, sufrió una de las peores situaciones de discriminación de su vida.

 

 

“Ese año el evento cerraba con Miranda, entonces yo caigo con unos amigos a la fiesta y empecé a notar las risas y las miradas, y yo iba tragando saliva y bajando la cabeza, porque entre como que me re comía el mundo y poco a poco todo eso me fue apagando, terminé mirando los pies de la gente nomas, hasta que en un momento un hombre me gritó ¨sidoso de mierda¨, era un hombre pelado que si hoy lo veo caminando por Olavarría lo recuerdo, las primeras palabra que recibí fueron esas, mis amigos me decían de irnos y yo, con el poco coraje que tenía, les decía que no, que nos quedemos, porque yo quería ver el show y no le estaba haciendo mal a nadie. Entonces seguimos caminando hasta que se me para una mujer adelante mío, una mujer de pelo corto rojizo, me mira y me dice ¨Ay, qué vergüenza¨, entonces uno de mis amigos trata de enfrentar a la señora, yo lo paro y ahí sí les dije que nos fuéramos, porque me había agarrado mucha angustia, me pasó lo mismo que me pasó afuera del banco, y en su momento a esto yo también lo expresé en Facebook y al rato me llegaron los comentarios de unos compañeros gay que me dijeron que ellos también estaban en la fiesta y les había pasado lo mismo, había recibido el mismo trato y también se habían tenido que ir”, contó Madame Lú, quien afirma que fueron -y son- experiencias como ésta la que hacen “reamente difícil” la vida de cualquier persona que no se ajuste a los estereotipos aceptados por la sociedad que propone la heterosexualidad cis como Norma Absoluta.

“La situación nunca es fácil. Con el nuevo espacio que estamos armando, estamos haciendo un estudio de campo muy silencioso, y si hablamos de números te podría decir que hay más de 30 personas trans acá, en Olavarría, al principio me pareció que era poco, pero después, pensándolo bien, no es tan poco, y eso sin contar que hay muchos casos que no sabemos, porque justamente por este asunto de la discriminación, hay compañeras que ni siquiera salen de día, o que no reciben a nadie en su casa que no sea de confianza, por eso este tipo de días son importantes”, expresó Victoria.

Es justamente en el marco de esta lucha como activista que Victoria, junto con otras compañeras del Sindicato, presentó el proyecto para coordinar un espacio orientado a la diversidad y las disidencias sexuales.

“Presente un proyecto con Laura y Lorena Saavedra, lo presentamos el viernes, nos dieron la aprobación y arrancamos a partir de abril. Vamos a articular un Espacio de Diversidad sexual y disidencias del Sindicato de Trabajadores Municipales de Olavarría. Es el primer sindicato que va a tener un espacio de diversidad sexual y disidencia, cuando un sindicato generalmente se asocia con un espacio muy machista, y que ya, como mujer trans, que esté en la comisión directiva del sindicato, es un avance, y a eso ahora sumado el espacio de disiden si y diversidad, creo que es algo que habla muy bien del sindicato: hay una preocupación y hay también un avance, y eso está buenísimo”, explicó la activista sobre el proyecto que encaró y que tiene como objetivo materializar en próximo mes. “Vamos a estar trabajando con distintas organizaciones que se quieran sumar. Hay mucho para hacer, mucho por lo que trabajar, hay muchos sectores que están atravesando estos tipos de situaciones, de violencia y demás”, agregó.

 

 

Es en el marco de este proyecto que este miércoles Madame Lú estarán en Necochea realizando una acción artística, “con Ivan Padín y Ge Paz, ya estuvimos ahí por la marcha del orgullo y la pasamos muy bien, y ahora va a ser hermoso volver, que nos vuelvan a convocar, porque significa que hemos dejado un lindo recuerdo, asi que felices. Es mi primer salida como artista y como coordinadora del espacio, así que hay como una doble responsabilidad”, expresó Altavista.

Seguiremos Visibilizandonos con la Frente en alto porque no le hacemos mal a nadie porque merecemos ser Respetadas como vos qué estás leyendo esto porque somos personas que también amamos y sufrimos y porque somos parte de esta sociedad! Hoy más que nunca ¡FURIA TRAVESTI!”, cocnclute la carta publicada por Visctoria.

 

 

 

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