A 100 años de la Semana Trágica, la historia que no hay que olvidar

Los terribles sucesos estuvieron marcados por una brutal represión contra los trabajadores de los talleres de Varsena.  Historiadores del movimiento obrero estimaron que los incidentes de la Semana Trágica dejaron un saldo de entre 800 y 1.500 víctimas.      

Lunes, 07 de enero de 2019 a las 18:48
Ámbito

Por Redacción

Un día como hoy, pero de 1919 se produjo uno de los hechos más brutales de la historia Argentina, que se enmarcaron en la semana trágica en la que se llevó adelante una brutal represión contra los trabajadores de los talleres Vasena.

 

Una huelga de los trabajadores de los talleres Vasena en las calles de Buenos Aires fue el inicio de la terrible represión que ejercieron las fuerzas del orden y elementos paraestatales.

 

Los trabajadores se declararon en huelga a principios de diciembre de 1918, en reclamo de una jornada de ocho horas, suba de salarios y pago de horas extras por trabajo dominical.

 

Si bien, el Gobierno de Hipólito Yrigoyen se mostró comprensivo ante los reclamos, el conflicto en los talleres se prolongó como consecuencia de una inquebrantable postura patronal, que llevó a contratar rompehuelgas con el objetivo de mantener el funcionamiento de la empresa.

 

Ante esta postura, los trabajadores en huelga realizaron piquetes para impedir que los materiales ingresaran a la industria, y el 24 de diciembre, se produjeron en la puerta de los talleres serios incidentes con el personal armado que estaba al servicio de Vasena.

 

Con un conflicto que crecía aún más, desde la dirección de la empresa decidieron despedir a todos los huelguistas, que mantuvieron grupos organizados en las inmediaciones de una fábrica que era custodiada por la policía y cuerpos de seguridad.

 

El 7 de enero, se produjo en las cercanías de las instalaciones de la metalúrgica un intenso tiroteo y tras el cual  murieron cinco obreros y otros 20 resultaron heridos.

 

Presionado por el Gobierno de Hipólito Yrigoyen, Vasena se reunió con representantes de los trabajadores y ofreció una jornada de 9 horas y un aumento salarial del 12 por ciento, pero cuando debió rubricar el acuerdo en el Departamento de Policía optó por no presentarse, con el argumento de que muchos de los huelguistas no pertenecían al personal que tenía contratado.

 

Frente a la postura de la empresa, la Sociedad de Resistencia de Metalúrgicos Unidos, la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) -de orientación anarquista- y demás organizaciones de trabajadores se lanzaron a una huelga general el 9 de enero.

 

Ese día, una multitud acompañó el cortejo fúnebre de los trabajadores muertos en la represión del día 7 por las calles de una Buenos Aires paralizada, enarbolando banderas rojas y negras y entonando consignas libertarias. A medida que las columnas avanzaban, se repetían incidentes y altercados con disparos de armas de fuego y corridas hasta que los manifestantes llegaron al cementerio de La Chacarita, donde se sucedieron escenas de extrema violencia.

 

Las cifras oficiales mencionaron que hubo 12 manifestantes muertos, pero la prensa obrera refirió en cambio la existencia de cientos de muertos y heridos, en tanto que entre las fuerzas del orden no hubo víctimas.

 

El 11 de enero, el gobierno alcanzó un acuerdo con parte de la FORA luego de ofrecer la libertad de los presos (unos 2.000); aumentos salariales por categorías y reducciones de las jornadas laborales. Otro sector (la FORA V Congreso) siguió con la protesta hasta el 14, cuando deciden levantar la huelga.

 

Según historiadores del movimiento obrero, los incidentes de la Semana Trágica arrojaron un saldo de entre 800 y 1.500 muertos, 5.000 heridos.