Con un importante acompañamiento y una contundencia no sólo en lo discursivo desde el cuerpo deliberativo sino también en las presencias de público, el HCD aprobó una resolución por unanimidad para acompañar desde el ámbito legislativo la lucha universitaria.
La propuesta fue presentada por el bloque del eseverrismo, en este caso por el edil Eduardo Rodríguez: tras una completa oratoria, señaló que este reclamo salarial y de desfinanciamiento a la universidad pública, con epicentro claro está en la Unicen. “Se viene denunciando un atraso en los pagos desde el Gobierno Nacional a la Unicen de 75 millones de pesos desde 2016” dijo.
Además, denunció el atraso de partidas presupuestarias que financian gasto corriente. Y que la importancia de algunas partidas permiten “igualar posibilidades con estudiantes que provienen de hogares que no pueden asistirse en comedor, fotocopias, etc. Lo que conocemos como beca estudiantil”. A su vez “frenaron todo inicio de obra pública. En muchos casos funcionan con recursos propios”.
Obviamente, se destacó el centenario de la Reforma Universitaria, y que “no se pide más presupuesto, se pide al menos que se siga la línea de la inflación. Este es el contexto a 100 años”.
“Queremos que la comunidad de Olavarría respalde y reclame a viva voz para que el gobierno nacional de una pronta solución presupuestaria y salarial y la educación sea una herramienta transformadora de la realidad” finalizó.
Uno de los discursos emotivos de la tarde fue el de Gabriela Delía, quien además de concejal es no docente de la Facultad de Ciencias Sociales. “Estoy orgullosa de integrar al claustro no docente. Hace 21 años que trabajo en Sociales. Primera generación de universitarios. Soy quien soy gracias a la Facultad de Ciencias Sociales”. Y dejó en claro que “sin ella no hay desarrollo, no hay futuro”.
Además, leyó el pronunciamiento del sector no docente en la movilización de este miércoles en calles de la ciudad. “Olavarría, Azul, Tandil es sinónimo de educación pública”. Y finalizó, visiblemente emocionada junto a los presentes, que “apuesto a un gobierno que defienda la universidad pública”.
Tras pronunciaciones de Marcelo Latorre (“No están pensando en el futuro de nuestros hijos”), Alicia Almada (“Nos llevaron a una situación catastrófica. Y en el horizonte no se ven mejoras.”) y Germán Aramburu, Juan Sánchez criticó la ausencia de posturas de los concejales radicales.
Martín Lastape (Cambiemos) señaló que “como radical soy fiel defensor de la educación pública. Vamos a acompañar este proyecto pero no sin antes aclarar que el Presupuesto 2018 es aprobado por las cámaras legislativas nacionales. En 2018 la partida presupuestaria fue de 103 mil millones de pesos. Y en 2015 de 56 mil millones. En dos años se incrementó un 104% con inflación de 95,2%”.
Cuando comenzó a señalar porcentajes de subas salariales en los distintos interclaustros, llegaron los abucheos desde la barra, acusándolo de mentiroso entre otras cuestiones.
Las respuestas, también, llegaron desde la oposición: Einar Iguerategui se preguntó “¿por qué creen que hay manifestaciones? ¿por qué la gente se manifiesta? Viven en una realidad paralela a la que vive la sociedad”.
“Lo puedo entender de funcionarios nacionales que jamás asistieron ni estuvieron cerca de un docente de una universidad pública. Pero no lo puedo entender de vecinos de Olavarría que se cruzan con estudiantes y la comunidad educativa. Me llama la atención esta postura que va en contramano de la realidad” añadió.
En ese momento, y visiblemente emocionado, Iguerategui señaló que “Un padre se rompe el lomo para que un hijo esté en la universidad pública. Y no saben lo importante que es para un padre que su hijo esté en la universidad”.
“Más allá del recorte, la sociedad ve que se están robando la esperanza del futuro” finalizó.
Tras otro aporte de Rodríguez, la respuesta llegó desde Unidad Ciudadana: Federico Aguilera aclaró que el problema no es en números sino en contexto: “no se deben analizar esos números, se debe analizar desde el PBI. No se pueden contradecir a los docentes tan livianamente. No es un todo homogéneo” dijo.
Finalmente, el proyecto tuvo acompañamiento unánime y el cuerpo, así, debatió uno de sus temas más importantes en agenda.
