Del celeste y blanco al blanco y rojo, Lautaro González nos cuenta sus primeras experiencias con el club platense, las diferencias con el fútbol de inferiores de Olavarría y el apoyo que tiene de sus padres.
“Papá me llevó a un montón de clubes y él vio una publicación en Facebook sobre una prueba de Estudiantes y cuando le dije que quería ir, me llevó” comenzó diciendo Lautaro instalado con amigos en el living de su casa.
Continuando con su relato, Lautaro contó entre risas: “Éramos 50 y quedé yo solo, cuando volvíamos nos escribió Lucas Boris –Coordinador de arqueros de Estudiantes- y nos preguntó si podíamos volver, cuando fuimos a la semana siguiente nos pidieron que me quedara así que tuvimos que salir a buscar hotel y todo porque ni ropa teníamos”.
El arquero que ya había estado a prueba en el “pincha” en 2016, comentó que los profesores de Ferro se mostraron más que contentos por su nueva posibilidad a pesar de que “allá es bastante distinto, tuve que adaptarme a otro juego y a gente que recién conozco”.
“Sé que hay jugadores locales allá pero aún no me cruce con ninguno” dijo Lautaro que se perdió el segundo choque de la jornada del Clausura de inferiores debido a una tendinitis.
Además explicó que por el momento puede jugar en los dos clubes, pero que la semana que debe jugar con Estudiantes en Infantiles “me tengo que ir dos días antes y así entreno con el equipo. La verdad que los profes son excelentes y los pibes también porque viste que siempre hay alguno medio ´malo´, pero la verdad entre todos te enseñan mucho más que fútbol” comentó Lautaro mientras su mamá amablemente cebaba mates.
“Mis papás no se pierden ningún partido, ni acá ni allá. Y allá me recibe siempre la familia Barreto” comentó orgulloso el pequeño arquero de la familia, posición que también ocupaba su padre.
Lautaro está viviendo un sueño y con las mejores expectativas que un nene de 12 años puede tener afirmó: “Puede ser que me vea con la del “pincha” en primera pero falta todavía así que tengo los pies sobre la tierra”, sin dejar de tener en cuenta que los colores de su vida son los mismos.
