“Es importante sumar de visitante”

Luciano Sánchez convirtió dos goles en la igualdad 3 a 3 ante Sarmiento y, tras el encuentro, analizó el desarrollo del partido, valoró el punto conseguido fuera de casa y contó una particular anécdota relacionada con sus botines.

Miércoles, 16 de septiembre de 2026 a las 15:08

Por Redacción

Ferro se trajo un punto de Pigüé luego de igualar 3 a 3 frente a Sarmiento, en un partido cambiante y cargado de emociones. Una de las figuras del Carbonero fue Luciano Ramón Sánchez, autor de dos de los tres tantos del equipo olavarriense.

Tras el encuentro, el delantero azuleño realizó un análisis del rendimiento colectivo y destacó el momento en el que Ferro logró hacerse dueño del partido.

“Sobre el cierre del primer tiempo pudimos tomar el control de la pelota y generar situaciones. Salimos de la misma manera en el segundo tiempo y pudimos convertir”, explicó Sánchez. Sin embargo, reconoció que el desarrollo tuvo un momento adverso cuando el conjunto local logró marcar dos goles rápidamente: “Nos desordenaron un poco, pero después pudimos revertir la situación”.

Uno de sus goles llegó luego de una jugada en la que el atacante aprovechó un error defensivo. Sánchez contó que recibió una pelota aérea y, cuando intentó controlarla, el defensor rival se resbaló. De esa manera quedó mano a mano con el arquero, abrió el pie y definió para convertir.

En ese sentido, Sánchez remarcó la importancia de sumar fuera de casa y valoró el presente del plantel. “Estamos muy bien. Es importante sumar de visitante. Si no se puede ganar, hay que sumar”, sostuvo. Además, consideró injusto que se les haya escapado el triunfo, aunque destacó el punto obtenido.

Ahora, Ferro deberá esperar los resultados de la jornada del domingo para conocer cómo queda posicionado y comenzar a preparar su próximo compromiso, nuevamente en condición de visitante, frente a Huracán de White. 

El doblete de Sánchez también dejó una curiosa anécdota. El delantero reveló que durante el partido decidió cambiarse los botines después de haberse resbalado en dos o tres oportunidades cerca de la línea.

La particularidad es que los nuevos calzados eran de color rosa y, según contó, durante la semana un amigo le había anticipado que podían traerle suerte.

“Esos rosas tienen goles”, le repetía su amigo, aunque Sánchez había decidido continuar utilizando los anteriores. Finalmente, tras marcar dos tantos con los botines rosas, el delantero tuvo que darle la razón: la premonición se cumplió en Pigüé.