“El día que sale el sol, el teléfono estalla”. Así describen los operadores turísticos de Mar del Plata una tendencia que refleja cómo el clima condiciona las escapadas a la Costa Atlántica. En medio de las lluvias frecuentes, las consultas se disparan cuando mejora el tiempo, pero las reservas se definen sobre la fecha. La preocupación del sector es que este escenario se prolongue durante la temporada de verano 2027 por el fenómeno de El Niño, en un contexto en el que los turistas también evalúan los costos antes de elegir dónde pasar sus vacaciones.
La frase surgió durante las reuniones semanales que el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTUR) mantiene con los empresarios del sector. Su vicepresidenta, Johanna Panebianco, explicó que el clima cobra especial importancia entre quienes organizan escapadas cortas y que la incertidumbre podría postergar todavía más las reservas para el verano.
“Se va a afianzar la decisión de último momento. Esto no hace más que profundizar esta forma de consumir en la inmediatez”, señaló Panebianco.
Carlos Núñez, director ejecutivo del Foro Argentino de Consultores y Agencias de Viaje (FACVE), coincidió en que las condiciones climáticas pueden acortar los tiempos de planificación. “En destinos tradicionales como la Costa Argentina y otros puntos del país, las variaciones climáticas atípicas tienden a disminuir la ventana de compra anticipada, impulsando decisiones de viaje de último momento en función de los pronósticos meteorológicos de corto plazo”, señaló.
Así, la temporada alta para la Costa Atlántica empieza a tomar forma en un escenario de incertidumbre, en el que las decisiones de viaje se concentran cada vez más cerca de la fecha de salida.
