El potencial turístico de Olavarría está en sus paisajes y su historia

Caminar la costanera del arroyo Tapalqué, visitar las sierras, canteras y las localidades son actividades que nos conectan con la identidad local. Jésica Recio, Vanesa Giacomasso y Mercedes Campos coinciden en destacar la riqueza de estos lugares y subrayan la importancia de dar a conocer el patrimonio olavarriense.
 

Miércoles, 21 de octubre de 2026 a las 15:52

Por Redacción

 

Una cantera, un antiguo horno calero, un puente por el que se pasa todos los días o una localidad que conserva las huellas de sus primeros habitantes. En Olavarría, muchos de estos lugares forman parte del paisaje cotidiano, aunque no siempre se conozcan las historias que guardan. Detrás de esos espacios hay una identidad construida a partir de la actividad minera e industrial, las migraciones, las costumbres y la relación de sus habitantes con el territorio.

Esa diversidad abre una pregunta sobre el potencial turístico del partido. Más allá de sus paisajes serranos, Olavarría tiene una historia y un patrimonio que pueden convertirse en atractivos para visitantes y también para quienes viven en la ciudad.

Jésica Recio, que a través de su cuenta de Instagram “Bicicleteando" comparte recorridos por distintos puntos del partido, conoce parte de ese interés de primera mano. Según cuenta, “recibo consultas de personas que quieren saber qué lugares visitar y cómo llegar” destacó. Entre ellas hay ciclistas de Buenos Aires, Bahía Blanca y otras partes de la provincia interesados en conocer la zona, pero también vecinos que buscan descubrir rincones de su propia ciudad.

La experiencia muestra que hay espacios que despiertan curiosidad y que pueden recorrer desde otra perspectiva. La bicicleta funciona como una forma de acercarse al paisaje, y descubrir lugares que quedan fuera de los circuitos habituales.

 

 

Pero el atractivo no se limita solo a lo natural, “la historia de la producción minera e industrial también ofrece posibilidades para pensar recorridos turístico" mencionó Vanesa Giacomasso, Doctora en Ciencias Sociales y Humanas, investigadora del CONICET y docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNICEN, quien trabaja con el patrimonio cultural, desde una perspectiva comunicacional y con un enfoque de participación 
ciudadana.

En Sierras Bayas, por ejemplo, los antiguos hornos caleros, las canteras y los espacios vinculados a la vida obrera permiten reconstruir parte de la historia productiva de la región. Son huellas de una actividad que transformó el territorio y organizó la vida de sus comunidades. Para Giacomasso, ese pasado puede convertirse en una experiencia para conocer y contar: no se trata solamente de observar las construcciones que quedaron, sino de comprender qué significaron para quienes vivieron y trabajaron ahí.

A ese patrimonio se suman las historias de las colectividades inmigrantes, sus tradiciones y su gastronomía que conocemos en las fiestas de la kerb o la kreppel, que son costumbres que se transmiten entre generaciones. 

También existen investigaciones arqueológicas y antropológicas que permiten conocer la presencia de poblaciones indígenas y reconstruir aspectos de la historia de la ciudad, qué fauna la habitó y qué especies podemos encontrar a la orilla del arroyo Tapalqué.

Sin embargo, para que esos recursos se conviertan en atractivos turísticos no alcanza con que existan. También hace falta que las personas sepan dónde están, qué pueden encontrar y por qué vale la pena conocerlos.

Esa es una de las ideas que impulsa Mercedes Campos, licenciada en Turismo, guía y creadora de contenido detrás de la cuenta de instagram “Mecha en lugares”. A través de videos breves y un lenguaje cercano, cuenta historias de espacios cotidianos de Olavarría, desde el Teatro Municipal hasta el parque, el cementerio o los puentes de la ciudad.

“Somos muy ricos en el sentido cultural e histórico”, sostiene. Sin embargo, considera que muchas veces esos recursos no se valoran porque la información no llega de manera efectiva a la comunidad. Su propuesta busca acercar estos conocimientos sin tecnicismos y mostrar que detrás de lugares conocidos hay historias que también forman parte de la identidad local.

 

“Para defender el patrimonio, para poder cuidar nuestro espacio, necesitamos conocerlo”, planteó Campos. Los videos de "Mecha en Lugares” despiertan preguntas, generan conversaciones y acercan información a personas que quizá no buscarían esos datos por otros medios. La comunicación también puede funcionar como una puerta de entrada para que vecinos y visitantes se interesen por espacios que antes pasaban inadvertidos.

También es necesario considerar a las comunidades que viven en esos lugares. Como señala Campos desde su formación en Turismo, "los proyectos turísticos tienen un impacto social y deben tener en cuenta la mirada de la población local. Los habitantes no son solamente parte del paisaje que se muestra, ellos conservan las historias, las prácticas y los saberes que dan sentido a cada lugar” explicó la Licenciada Campos.

Olavarría tiene recursos para construir una propuesta turística que vaya más allá de sus atractivos más conocidos. Por su parte, la naturaleza de las sierras y las canteras conviven con la historia del trabajo de quienes fundaron nuestra ciudad. A su vez, las colectividades muestran sus tradiciones en las fiestas que continúan de generación en generación. Todo eso constituye el turismo y la historia de nuestra localidad, el desafío es reconocer esa diversidad para transformarla en experiencias que puedan ser conocidas tanto por quienes llegan desde otros lugares como por los propios olavarrienses.