“Impotencia”, esa palabra sale de boca una y otra vez, es lo que define lo que siente él y los suyos. Se trata de Mariano Aguirre, quien en la jornada de este viernes se presentó en Infoeme en una búsqueda de respuestas que ya lo hizo recorrer varios puntos de la ciudad.
Se trata del tío de Braian Bustamante, un joven de 20 años que en el inicio de la madrugada de Navidad protagonizó un violento accidente sobre la avenida De los Trabajadores, en las cercanías del cruce con Vicente López, sobre el ingreso a un complejo de departamentos. En condiciones que son aún materia de estudio impactó con su moto contra la parte lateral trasera de un Honda Civic.
El principal punto de discordia radica precisamente en qué condiciones se produjo la colisión. Del entorno del joven se sospecha que el conductor del vehículo habría estado realizando una maniobra de ingreso o egreso de ese complejo, mientras que otras voces afirmarían que el vehículo estaría detenido sobre ese sitio. Lo concreto es que Aguirre y su familia reclaman, justamente, de por qué tras varios días del siniestro vial nadie les explicó aún qué y cómo sucedió.
“Salió en la moto a comprar unos cigarrillos y de ahí seguía para lo de la novia”, narró Aguirre, quien precisó que habían compartido la cena navideña en su domicilio, ubicado apenas a 6 cuadras del lugar de los hechos. “Escuchamos la ambulancia pero qué íbamos a pensar”, se sinceró segundos después a medida que reconocía que su sobrino había salido sin casco. “Eso no lo justifico”, concedió.
La “impotencia” con la que definió una y otra vez radica, en primera instancia, en que ellos se enteran de lo sucedido recién en la tarde del 25, cuando vecinos les comentan de una búsqueda en Facebook de familiares del joven accidentado. “En ningún momento vino nadie a buscarme”, se quejó y relató que de inmediato se dirigió al Hospital y allí se encontró con Braian gravemente herido.
El joven sufrió fracturas en la pera y en la mandíbula, además de la pérdida de numerosas piezas dentarias. También tuvo fracturas en la muñeca y costillas, además de diversos golpes en la zona pulmonar y cabeza. Recién en la jornada de este viernes recibió el alta médica, pero en su casa debe seguir con un tratamiento ambulatorio hasta inicios de enero, cuando será visto por un cirujana para comenzar a definir diversas intervenciones quirúrgicas que deberán practicársele. “Necesita medicaciones fuertes, llora del dolor”, narró su tío.
Esa “impotencia” que tantas veces menciona la explica también en la falta de certezas, lo cual le da además marco para diversas conjeturas y sospechas. “No hace una semana y ya le devolvieron el auto, nosotros pedimos la moto y nos dicen que tiene que ir a pericia, ¿cómo se justifica esto?”, indagó. “Vamos a seguir molestando”, concluyó afirmando que seguirán golpeando puertas en búsqueda de respuestas.
