Norma Guerra, una de las impulsoras de la ordenanza sancionada a fines de 2016 que prohíbe el uso y comercialización de pirotecnia de medio y alto impacto sonoro, se refirió a lo ocurrido en Olavarría durante los festejos de Navidad y Año Nuevo y consideró que el uso de fuegos artificiales fue “prácticamente normal, como si no existiera una ley que lo regula” afirmó.
En diálogo con Infoeme explicó: “Nosotros hicimos nuestra parte. Todo esto pasa por la falta de controles. Habría que preguntarle a la encargada del Juzgado de Faltas porque evidentemente controles no hubo” sostuvo.
Para la integrante de la agrupación “Olavarría libre de pirotecnia”, el problema se centra en la falta de controles en la venta: “Está la excusa que compran por internet. No es cierto. Vos pasas por los locales de venta y ofrecen bombas de estruendo y además con el agravante de denuncias que ha hecho el grupo por venta en kioscos, lugares que ni siquiera debería estar permitida la venta” indicó.
“Nos molesta y duele, Es como una burla. Todos saben lo que se hizo el año que se logró sancionar la Ordenanza y para concientizar. La gente no tomó conciencia, o parte de la población, otros sí lo hicieron. En lo cultural, son temas que demoran en instalarse. Pero si el Estado te ayuda y es aliado con campañas de divulgación es más fácil, pero no se hizo nada” expresó.
Por último adelantó que en 2018 propondrán una modificación en la Ordenanza para la prohibición de toda la pirotecnia sonora: “Estoy trabajando para generar una modificación que nos permita ir por toda la pirotecnia sonora. Vamos a insistir con eso en el Concejo” concluyó la proteccionista.