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Pablo Espinoza ha transitado 20 años en el mundo de al peluquería. Hijo de Mary García y referente de la marca “Mary García Peluqueros†trabaja junto a su hermana Andrea y un equipo de peluqueros profesionales en el salón de belleza ubicado en Colón 3798.
Su formación comenzó hace 10 años en Mar del Plata y Buenos Aires, aunque se perfeccionó en Europa y en Estados Unidos. Además ha trabajado en todo el país y Latinoamérica.
El staff de “Mary García Peluqueros†ofrece un trabajo personalizado donde se caracteriza la utilización de productos de primera calidad vinculados a las últimas tendencias de la moda y la cosmética a nivel internacional, y la realización de diseños exclusivos adecuados las necesidades puntuales de sus clientes.
En el Día del Peluquero, Pablo Espinoza saludó a sus colegas e hizo una valoración de la formación actual en la profesión, espacio en el que ha logrado posicionarse y representar a Olavarría dentro y fuera del país.
¿Qué diferencias notaste al empezar a trabajar con tu mamá y luego poder perfeccionarte?
Claramente hay toda una evolución. Hoy la comunicación ha hecho que desde tu casa puedas ver prácticamente una colección de moda hecha en Francia, o en Alemania, en cualquier lugar del mundo accediendo a través de Internet o revistas de moda.
También la tecnología de las cosas como se hacen hoy ha cambiado notablemente. Antes había muy pocos productos para trabajar el cabello. Se trabajaba con productos casi naturales o con algunas cosas muy precarias y hoy en día para cada estilismo que se quiere hacer hay un producto, una técnica o una herramienta nueva para trabajar.
Concretamente se ha llegado a trabajar con extensiones, apliques, con pelucas de muy buena calidad, hay cosas que realmente han cambiado notablemente el mundo de peluquería.
El diseño tiene mucho que ver en la parte de color y de corte, el corte se trabaja por diferentes estructuras, ya sean cabellos suaves, desmechados, enteros, rulos.
¿Cómo es el proceso para crear un estilo?
Para crear un look hay que tener mucho conocimiento, porque nosotros en el cabello generamos estructuras y para que esa estructura funcione y esté bien hecha debemos tener conocimiento sobre cómo responde el cabello de acuerdo al efecto que queremos lograr.
Primero están las necesidades del cliente, qué es lo que quiere, o bien nosotros lo orientamos de a cuerdo a la vestimenta que pueda tener, el largo del cabello o a las preguntas que le vamos haciendo previamente. Vemos la estructura, la porosidad, el color del cabello y los logros que podemos llegara tener con ese tipo de trabajo.
Después vemos el argo y la forma del corte, que puede ser cuadrado, redondo, visual, corto, medio o largo, de acuerdo a lo que quiera el cliente. Lo primero es saber que quiere el cliente, si quiere un verdadero cambio, o algo que se note minimamente pero que el cabello esté bien arreglado.
¿En tu experiencia en la formación de nuevos peluqueros, que posibilidades notás respecto a la profesión?
Se ve que hay mucha necesidad de aprendizaje a nivel nacional e internacional. Hoy la educación es fundamental para lograr los objetivos, para lograr que los negocios funcionen. Las peluquerías son negocios y la gente viene bien para irse mejor. Para cumplir con esa regla hay que tener objetivos, es necesaria una educación valiosa, donde se tenga que rendir exámenes como en cualquier nivel de formación.
¿Cómo ves el desarrollo de tu propuesta a nivel local?
A veces tenés de trabajar afuera para un show de 10 mil o 15 mil personas y venir a la ciudad de Olavarría, hay que frenar, hay que ubicarse en el lugar donde uno trabaja, pero es desde este lugar donde uno se puede proyectar y llevar la bandera de Olavarría para estar presente en otros lugares. Acá es estar de igual a igual, lo demás es anexo, experiencia personal, poder brindar y aprender de grandes maestros.