A la espera de El Niño, Provincia declaró la emergencia en dos municipios que ya padecen inundaciones

El gobierno bonaerense decretó la emergencia agropecuaria en 9 de Julio y partes de Necochea para aliviar la situación de los productores. Un informe de la Provincia indica que Olavarría tiene un excedente hídrico de 65%, lo que marca una capacidad de absorción limitada. 
 

Martes, 08 de septiembre de 2026 a las 17:44

Por Redacción

 

Con el Decreto 1270/26, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, declaró la emergencia agropecuaria por inundaciones. La medida alcanza a 9 de Julio y a partes de Necochea, dos distritos que sufrieron los excesos de lluvia a lo largo del año. Buscan aliviar la situación de los productores afectados.

Según la norma publicada en el Boletín Oficial de este martes, la emergencia agropecuaria va desde el 1º de mayo hasta el 31 de octubre de este año. En ese lapso, tanto 9 de Julio como Necochea recibieron copiosas lluvias. Solo entre el 5 y el 6 de mayo se registraron más de 230 milímetros de precipitaciones en zonas rurales del distrito costero. Cabe aclarar que en su caso la declaración abarca a 4 circunscripciones (la II, III, IV y XII) mientras que en 9 de Julio abarca a todo el distrito.

El municipio que gobierna María José Gentile viene lidiando con excesos hídricos al menos desde el año pasado y llegó a tener cerca de la mitad de sus campos productivos bajo agua (unas 200 mil hectáreas de las 440 mil que tiene, según contó el presidente de la Sociedad Rural local). En ese contexto, tanto Provincia como Nación lo declararon en emergencia agropecuaria y ahora las autoridades bonaerenses decidieron extenderla.

Ahora, los productores rurales alcanzados por la declaración deberán presentar las declaraciones juradas que acrediten su afectación. Cumplido ese trámite, ARBA deberá eximirlos de pagar el impuesto inmobiliario rural de acuerdo con el porcentaje de afectación de su campo.

 

Alarma en el campo bonaerense por los pronósticos de El Niño


Más allá de estos casos puntuales, el sector agropecuario de la provincia de Buenos Aires está preocupado por el impacto del evento climático conocido como El Niño. “No estamos en condiciones de afrontar un evento de las características que se están anunciando”, advirtió el presidente de CARBAP, Pablo Ginestet.

Según los informes de la Provincia, existe una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno evolucione hacia una intensidad “muy fuerte”, con octubre, noviembre y diciembre como el período de mayor riesgo de lluvias extraordinarias. Pero la preocupación del campo no se limita a lo que pueda ocurrir en los próximos meses. El problema, según Ginestet, es que el territorio llega a esta etapa con una capacidad de absorción muy limitada y con obras de infraestructura hídrica y caminos rurales que acumulan retrasos.

“Las napas en general están altas porque venimos con un evento de inundación que fue muy grande”, explicó el titular de CARBAP. Según señaló, las precipitaciones del otoño también fueron abundantes y dejaron una situación particularmente compleja en distintos puntos del interior bonaerense. Ginestet mencionó entre las zonas más comprometidas a Henderson, Carlos Casares, 9 de Julio y Pehuajó, donde ya se observan anegamientos y falta de piso.

El riesgo es que una nueva lluvia intensa encuentre un territorio que ya no tiene capacidad para absorberla. El informe técnico de la Provincia advierte que toda la mitad oriental bonaerense presenta una capacidad de absorción completamente agotada y que las precipitaciones adicionales podrían transformarse rápidamente en escorrentía superficial. Según los datos del ministerio de Infraestructura bonaerense, un lote de municipios se encuentra en situación crítica: Benito Juárez (con excedentes hídricos un 75,4% por encima de la media), Coronel Pringles (67,9% por encima de la media), Pehuajó (66,4%), Olavarría (65,4%) y Tres Arroyos (65%).