“La noche en Olavarría está rara” fue una de las primeras frases que dijo Rubén Darío “Vasco” Salías al analizar el panorama actual de la nocturnidad local. En una entrevista con “Contacto” habló de su rol como jefe de seguridad en boliches y eventos, expuso las dificultades que afronta cada fin de semana, e hizo un llamado de atención a los padres de los adolescentes.
Si bien “no hay tanto movimiento” como en otros momentos, “creo que la noche está un poco peligrosa, como en todos lados, y hay que prestar más atención que nunca al tema de los menores” sostuvo.
Salías destacó que el trabajo requiere una actualización permanente. En ese sentido, contó que el equipo que dirige participa de instancias de formación: “Estamos en constante capacitación. Participamos de un curso que se da en Azul, que dura un año y tiene diferentes materias”.
Si bien reconoció que la experiencia adquirida con los años es una herramienta fundamental, advirtió que las situaciones cambian y obligan a adaptarse constantemente. “Los años te dan experiencia, pero aún así nos seguimos equivocando. Con el paso del tiempo las cosas cambian y también cambia la forma en que la gente se maneja. Hoy creo que la sociedad está un poco más agresiva, estamos mal como sociedad” reflexionó.
En ese contexto, explicó que el consumo de alcohol suele ser uno de los factores que desencadenan los conflictos. “A veces alguno se pasa del límite con alguna copa y ahí empiezan los problemas en los que tenemos que intervenir nosotros” señaló.
“Nuestro trabajo siempre es la prevención. Cuando el conflicto escala, tenemos que intervenir. Siempre intentamos separar a las partes y que cada uno salga por un lugar diferente. No se trata solamente de sacarlos afuera y que se arreglen” explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de los controles desde el ingreso a los establecimientos: “El filtro se tiene que hacer desde la puerta, porque si no le pasamos un problema al compañero que está trabajando adentro del boliche”.
Y en este punto aclaró que “el filtro no pasa por discriminar, no tiene nada que ver con eso. A nosotros no nos importa si es rubio o morocho. Se trata de tener antecedentes. Tenemos una carpeta donde figura la gente que viene con problemas de otros lugares. Entonces, si viene con problemas de otros boliches, ¿por qué a mí no me va a hacer problemas?” planteó.
El trabajo en la puerta, “es difícil, hay que hacerlo con responsabilidad, cuidar cada palabra y estar atentos. Últimamente estamos ajustando las requisas porque hoy por hoy está peligroso. Hace unos días le saqué a un chico una tijera. Quizás no tenía ninguna intención de usarla dentro del boliche pero yo no puedo dejarlo entrar con eso”.
“Hay muchos padres que no conocen la realidad”
Uno de los puntos en los que más hizo hincapié Salías fue en la responsabilidad de los adultos frente a las conductas de los adolescentes durante las salidas nocturnas.
“Hoy los chicos se la saben todas, vienen con documentos falsos, se saben las leyes, te dicen `no me podés tocar´, a veces se ponen agresivos y después nos comemos el garrón nosotros” apuntó.
“Hay muchos padres que no conocen la realidad, que no saben lo que hacen los chicos, no saben qué es un after ni qué hacen en la previa. Entonces es fácil decir ‘mi hijo no hace eso’, pero es probable que lo haga. Si sale con sus amigos y todos toman alcohol, seguramente él también va a tomar” advirtió.
“Nosotros como padres, y me incluyo porque tengo hijos adolescentes, tenemos que hacernos cargo de las acciones de nuestros hijos, hablar con ellos y no defender lo indefendible” asumió.
También contó que, a pesar de los años que lleva trabajando en la noche, todavía se encuentra con situaciones que lo sorprenden. “He visto a pibes que son buenísimos, de familias excelentes, y de noche son Tasmania, imparables. He hablado con padres que han estado en los UPD y se dan cuenta. Yo he estado en la noche, sigo viendo cosas que me sorprenden y no las puedo creer” relató.
“Hagámonos responsables como familia. No se trata solamente de echarles la culpa a los de seguridad, al Municipio o al boliche”, remarcó.
“Hoy trabajar en la noche es muy difícil, mandar a los chicos a la noche es muy difícil y ser dueño o encargado de un boliche también. Vos sabés a qué hora abrís, pero no sabés cuándo cerrás ni qué es lo que va a pasar”, reconoció.
“Las mujeres, a la par de los varones, se pelean, se provocan y generan las mismas situaciones. Hoy cambió todo. La noche está rara, está difícil”, concluyó.
Salías confirmó que este miércoles hay una reunión con todos aquellos que tienen emprendimientos vinculados con la nocturnidad. Consultado sobre la expectativa que tiene sobre posibles caminos que mejoren las condiciones actuales, reclamó la presencia de móviles policiales a la salida de cada uno de los locales bailables.
“Yo llamo a la policía cuando el conflicto ya terminó. Lo ideal sería que estén a la salida de los boliches cuando la gente empieza a salir, porque los chicos se agarran a trompadas a dos metros de la puerta”, graficó.
