Una pasión que se baila desde el alma

Valeria Potes, directora de Artedanza, lleva más de 15 años vinculada a la enseñanza de la danza. Con más de 250 bailarines que pasan por el estudio, habla sobre el lugar que ocupa el baile en su vida, los nuevos estilos que llegan y el desafío de seguir aprendiendo.
 

Sabado, 10 de octubre de 2026 a las 09:41

Por Redacción


“Bailar desde el alma para el alma” es una de las frases que más destacó Valeria Potes directora de Artedanza cuando explicó lo que significa la danza en su vida. “La conexión de bailar y mostrarle al otro, es única”.


Cada 10 de octubre se conmemora el Día Nacional de la Danza en recuerdo de los nueve bailarines del Ballet Estable del Teatro Colón que fallecieron en un accidente aéreo. La fecha vuelve a poner en escena una disciplina que, para quienes la practican, va mucho más allá de una serie de pasos aprendidos.
Para Valeria, la danza está ligada a la libertad. “La danza para mí es como ser libre”, explicó al hablar de lo que significa bailar y de cómo esa sensación atraviesa su vida cotidiana.


Ese vínculo también se construyó junto a Artedanza, que fue creado en 2008, y hoy cuenta con más de 250 bailarines de entre 3 a 70 años. Dentro de esa diversidad también aparecen los adultos que se acercan al estudio por distintos motivos: algunos para hacer algo que siempre quisieron y nunca se animaron, y otros para retomar una actividad que practicaban cuando eran chicos.


Durante 18 años, el estudio fue ampliando su propuesta para acompañar distintos intereses y edades. Jazz, clásico, tap, contemporáneo, urbano, street, k-pop, elongación, baile de parejas y comedia musical forman parte de una oferta que se organiza en grupos de iniciación, principiante, intermedio, avanzado y adultos.
Desde sus comienzos, Valeria trabaja codo a codo con su pareja, Martín. Juntos fueron acompañando el crecimiento del espacio y también los cambios en los gustos de quienes llegan a las clases. “La gente pide”, cuenta Valeria. Y esas demandas fueron haciendo que Artedanza incorporara nuevos estilos.

 

La incorporación del k-pop surgió después de que Valeria viera a un grupo de jóvenes bailando en una plaza del centro de la ciudad. En lugar de pasar de largo, se acercó y las invitó a sumarse al estudio. Con el tiempo, ese ritmo se convirtió en una de las propuestas que despierta mayor interés, “es un estilo que atrae a muchos jóvenes”, destacó Potes.


Algo similar ocurre con el urbano, un género que en los últimos años ganó cada vez más espacio dentro de las propuestas de danza. Para Valeria, “los cambios en los estilos también forman parte de la evolución de quienes bailan y de la necesidad de animarse a salir de lo conocido” señaló la coreógrafa.


Ella misma intenta hacerlo, aunque el jazz ocupa un lugar especial entre sus preferencias, asegura que le gusta explorar diferentes disciplinas. “Me gusta todo y lo que no me gusta lo intento bailar tomando clases de las chicas”, comentó Potes. Para ella, aprender otros estilos también es una forma de crecer y convertirse en una bailarina más versátil.


En noviembre, todo ese recorrido se verá reflejado sobre el escenario con la muestra anual de Artedanza, “Soul Flame”. Estas semanas previas al evento, el estudio se encuentra en plena preparación: clases y  ensayos que comienzan a darle forma a una presentación que reúne parte del trabajo realizado durante todo el año.
Pero detrás de cada coreografía hay algo que Valeria considera todavía más importante. No se trata solamente de aprender una técnica o repetir una secuencia de movimientos. Se trata de poder transmitir algo cuando el cuerpo empieza a bailar.


Por eso, cuando intenta explicar qué significa la danza en su vida, vuelve a una frase que resume su manera de vivirla: bailar desde el alma para el alma.