Renault Sport realizó un evento en el "Oscar y Juan Gálvez" de Capital Federal que reunió a más de 400 pilotos de todo el país, que se desafiaron en el simulador. Sólo cinco llegaron a disputar la final y fueron recibidos por el equipo en el autódromo de Buenos Aires, en donde disputaron la gran final. El piloto olavarriense logró quedarse con el triunfo y tuvo el premio de girar al mando del Renault Fluence del Súper TC 2000, con Facundo Ardusso como acompañante.
La verdad que fue una experiencia única, la sensación fue increíble, es bastante parecido al simulador, con la diferencia que llegas a los 230 km
El joven, hijo de Gabriel Lezaea, flamante bicampeón de la Monomarca 1100 del Sudeste, contó que le gustaría subirse a un auto de carreras y que en el verano posiblemente realice una prueba sobre un Fiat 128.
