Un olavarriense en el Mundial de rugby

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com
Fotos: gentileza Iván Romero

Después de unas 12 horas de vuelo desde Santiago de Chile, el 8 de septiembre arribó Iván Romero a Auckland (Nueva Zelanda) para presenciar el Mundial de rugby de Nueva Zelanda.



Algunos días dejaba su casa de Olavarría, donde recibió la noticia de que había sido uno de los ganadores de una promoción de la marca de ropa Rever Pass. Iván estuvo en la apertura de la Copa, en la ajustada derrota Argentina ante Inglaterra y luego presenció el gran triunfo sobre los rumanos.

Del otro lado de mundo, todo lo sorprendió. “Auckland es una ciudad increíble; tiene poco más de un millón de habitantes de los casi cinco del país y no vi un solo accidente. Tiene calles y avenidas como para una ciudad de 5 millones de habitantes; pero claro, las multas por infracciones de tránsito son altísimas, entonces eso y la educación de la gente hacen que sea todo muy ordenado”.

“Vi una ciudad muy cosmopolita, con muchos asiáticos de todos los orígenes, bastante inglés y también muchos nativos maoríes. Son muy amables todos. En Auckland estuve dos días, recorriendo de todo un poco; algunos museos, la famosa torre Sky City y haciendo excursiones por la ciudad y en ferrys por las diferentes islas aledañas. La verdad, fue algo inolvidable” resaltó Iván, que desde hace algunas horas está de regreso en la Ciudad.



Su primer gran impacto fue el partido inaugural, entre el local Nueva Zelanda y Tonga. “El estadio es impecable, los baños tienen pulcritud absoluta, hay accesos para discapacitados por donde se te ocurra, con venta de alcohol, y las hinchadas totalmente mezcladas, pero ni un solo incidente” destacó y agregó que “ni siquiera se veía policía cuando íbamos rumbo a la cancha; no había necesidad. Toda la gente caminando por el mismo sendero, cada uno con la camiseta de su país, lo que que me llamó la atención, porque uno está acostumbrado lamentablemente a ver las cosas que pasan en la Argentina”.

“Después del partido todos nos fuimos para el centro, y no vi un solo empujón. Es otro mundo. Hasta el canillita que me llevaba el diario a las cuatro y media de la mañana llegó a la casa donde paraba yo en ojotas y con su BMW carrozada” dijo con asombro.

El primer partido de la Argentina fue en Dunedin (segun los lugareños d·niden). “Es una ciudad estilo inglés, con una arquitectura increíble. Edificios antiguos, todo excelentemente conservado. Otra vez, ni una sola pared pintada, ni un solo papelito en el piso. Mucha menos gente oriental, más escoceses, irlandeses, ingleses. Viven 200 mil habitantes, de los cuales 50 mil son estudiantes, ya que en esta ciudad está la universidad de Otago, y tiene una facultad de cada carrera” comentó.



Los Pumas jugaron en un estadio hecho a nuevo y cubierto, a pesar de los cual el frío se hizo sentir en el encuentro con los británicos. “Cualquiera hubiese podido saltar a la cancha con solo hacer un paso. Obviamente nadie lo hizo. Excepto un nativo de color, que mostró sus atributos al público femenino. Otra vez ingleses, argentinos, neocelandeses, todos juntos en las tribunas sin ningun problema” reiteró.

Iván lamentó que “Los Pumas jugaron un partido bárbaro contra Inglaterra, emocionante, pero perdimos, aunque en la cancha ganamos por goleada, porque nuestra gente era mucho más ruidosa que los ingleses”.

“Tras el partido fuimos a Queenstown. Tal vez la ciudad con más atractivos turisticos de Nueva Zelanda, con pistas de ski, paseos en barco, viñedos, aerosillas, un centro comercial y gastronomico muy importante. Unos aisajes bellísimos, lagos de aguas cristalinas, con cadenas montañosas de fondo con sus picos nevados, aunque nosotros en eso no tenemos nada que envidiarles” aclaró.

“Si tengo que destacar algo fue la excursión a los fiordos de Milford Sound. Son una cosa increíbles. El mar abierto entrando en las cadenas montañosas en la costa suroeste. Impactante, pero muy lluvioso; tienen promedios históricos de 6000 milímetros anuales” reveló.

El segundo partido de Los Pumas fue ante Rumania en Invercargill, y hacia allí fue Iván: “Es una de las ciudades más australes de Nueva Zelanda, fría y muy ventosa, que no debe tener más de 50 mil habitantes. Hay un puerto importante y una producción agropecuaria bastante fuerte. En sus alrededores producen trigo y ovejas por doquier. También se ve bastante ganado vacuno, tambos y criaderos de venados”.



“Como en ningún otro lado, estaba lleno de argentinos. La cancha era muy chica, por lo que la hinchada se hizo notar, y además los neocelandeses tomaron partido por Los Pumas. Se ve que nos tomaron aprecio”.

“Luego la vuelta... Un par de horas de espera en el aeropuerto de Auckland y no mucho mas para contar”. Te parece poco, Iván.