Trabajadores de Luz y Fuerza realizaron este miércoles una protesta que incluyó el corte de la calle Belgrano, frente a la sede central de Coopelectric, con la utilización de flota de camionetas y camiones de la empresa, en reclamo por el cierre de cajas para la atención al público dispuesto el martes por la gerencia de la entidad.
Si bien el conflicto se solucionó con la decisión de reabrir una de las cajas dispuesta para la atención al público en sede central, la discusión se enmarca dentro de las negociaciones salariales que mantienen las cooperativas de la Provincia y los sindicatos.
Al terminó de la reunión que mantuvieron el gremio y el sindicato, el secretario general del Sindicato Luz y Fuerza, Eduardo Amaya, explicó que la protesta “con los camiones surgió merced a la decisión unilateral del contador de la empresa que coartó la libertad de trabajo en algunos sectores comerciales o de finanzas que el maneja†dijo.
“Estamos con una medida de fuerza que es un quite de colaboración: hemos dicho que esto no es un paro. Pasa que se agravó la situación por la decisión arbitraria, unilateral, de alguien que se cree que tiene el derecho a al verdad absoluta. Había y hay personal para atender las cajas. No están habilitadas todas las cajas pero si hay una caja para atender la público†expresó.
El dirigente indicó que la decisión de la empresa “generó un malestar que está demostrado con la participación de todos los trabajadores. La cosa no está bien†señaló.
En relación con las discusiones paritarias, Amaya se mostró confiado con un principio de solución “Hemos agotado todas las instancias. Pero entendemos que entre hoy y mañana llegaremos a una definición del conflicto†manifestó.
