Tandil tembló al ritmo del Indio Solari

Por Redacción

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Por Sergio Di Pino infoeme.com / Tandil
Fotos: Infoeme y ABCHoy

Al igual que en 2010, el Indio Solari brindó su última “misa” del año en el Hipódromo de la ciudad de Tandil. Unas ochenta mil personas- entre ellas cientos de olavarrienses- se acercaron desde las primeras horas del sábado hasta la vecina localidad, para ser partícipes del denominado “pogo más grande del mundo”.

Cerca de las 22:00, el ex líder de “Los Redondos” dio inicio al show con su ya tradicional presentación a “Los Fundamentalistas del Aire acondicionado”, banda que lo acompaña en los escenarios desde el 2005. Inmediatamente, sonaron los primeros acordes de “Todos a los botes”, una de las canciones de su última producción discográfica, “El perfume de la tempestad”.

Luego de “Satelital” y “Chante Noire”, dos temas del tercer disco de Solari, llegaron tres clásicos de “Los Redondos”; una inesperada e impecable versión de “Superlógico”, seguida de “Fusilado por la cruz roja” y “Ella debe estar tan linda”.





Desde el mediodía, miles de personas en micros, combis y automóviles coparon el predio de “Villa Aguirre”, en el acceso a la ciudad serrana.

Cientos de campamentos y asados improvisados. Parlantes ubicados en cercanías de las puertas de acceso, irradiaban himnos ricoteros y desataban la fiesta. Alrededor, infinitos puestos montados por vendedores que, como en una feria, se las ingeniaban para ofrecer - a los gritos- remeras, bebidas o un infaltable choripán a los transeúntes.



Por otra parte, unos 2000 efectivos de seguridad se encargaron de custodiar el espectáculo. No hubo incidentes y afortunadamente (al igual que en Junín) el público prescindió del uso de bengalas para hacer sentir su pasión por el “rock del país”.



En otro punto de la localidad, autoridades municipales, encabezadas por el intendente Miguel Lunghi, distinguieron a Carlos Solari como “visitante ilustre” de la ciudad de Tandil.

El recital -que se extendió por más de dos horas- mostró a un Indio Solari animado, de buen humor y dispuesto a un inusual diálogo con el público. A tal punto que se permitió bromear cuando un espectador le arrojó una zapatilla: “alguien calza un 42”, exclamó, sonriente.



Por primera vez, se evidenció un mayor protagonismo de los “Fundamentalistas del aire Acondicionado”. El propio Solari se encargó de presentar a Gaspar Benegas y Baltasar Comotto en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Aramberri en batería, Alejo Von Der Pahlen en saxos y Ervin Stutz en trompeta y trombón, entre otros. Y de calificarlos como unos “músicos de la puta madre”.

El Indio dedicó el concierto a su hijo Bruno, en el día de su cumpleaños y a la página web “Redonditos de Abajo”.



“Vamos a parar un poco para descansar la gola, porque sino no llega al final”, bromeó Solari promediando el recital. A los pocos minutos, retornó con “La murga de la virgencita” y al finalizar el tema dejó un nuevo mensaje a sus seguidores: “Cuiden a las pibas. Con las nenas de la periferia no. Hay que cuidarlas y protegerlas”, dijo.

El show combinó canciones de los tres discos solistas del Indio Solari con algunos clásicos de Los Redondos como “Un ángel para la soledad”, “Nueva Roma”, “Nadie es perfecto”, “Ñam fri fruli fali fru” y “Juguetes perdidos”.

“No vamos a tocar por un tiempo largo, hasta septiembre o diciembre del año que viene”, adelantó el Indio, quien como se sabe entrará a grabar un nuevo disco de estudio durante 2012.

Finalmente fue el tiempo de los bises. “Pedía siempre temas en la radio”, “Vamos las bandas”, “Queso Ruso” (‘los marines andan de nuevo merodeando Estados’, ironizó) y “Flight 956”.

“Una vez más, hagamos temblar de nuevo a una ciudad”, dijo el líder a las 80 mil almas antes de cerrar su recital al ritmo de “Ji ji ji”. Y otra vez, Tandil tembló.