Sobre las protestas de empleados penitenciarios

Por Redacción

No es necesario aclarar, pues es de público conocimiento, que hace muchísimos años me desempeño en Educación en la Cárcel. De hecho todavía no estoy en goce de mi receso escolar, por voluntad propia y que es por llevar cursos de verano a los sujetos que en estos contextos se alojan. Estoy entonces impartiendo Educación dentro de otra Institución y es notable como uno, después de tantos años “respira climas”, que lo llevan a pensar que pueden existir problemas o no.

Hecha esta introducción, expreso con total seguridad que en la Unidad 38 no existió el acuartelamiento que se pregona y que no se percibió, ni concretó ninguna quita de colaboración del personal penitenciario de dicha Unidad.

No he escuchado en los años que llevo, que durante dieciocho horas, un penitenciario permanezca en una garita, sin descanso, por cuanto cada cuatro horas, hay un recreo o relevo. Ese plus de 25 pesos que se dice “deben” pagar no es obligatorio ni se concreta. Salvo en aquellos casos que por propia iniciativa quieran anexar para colaborar con algunas mejoras en el área en que trabajan. No me consta que sea exigencia.

Nosotros aportamos en el área educativa, por deseo propio para material didáctico y/u otro elemento para tal fin. Tampoco se iniciaron 25 sumarios por ningún caso de parte de Jefes de la Unidad en cuestión.

Desde mi percepción sí me hago eco de los sueldos bajos que cobra ese sector. Pero si vamos al caso todos, hoy por hoy nos quejamos del salario, cuando la canasta familiar, se ha visto con un notable incremento.

Me mueve a escribir este pensamiento por el hecho de que me gusta que se informe la verdad. No persigo ni puestos políticos, ni ascensos. Y si de obsecuencias se tratara no hay más que preguntar con qué Jefe de Unidad no he tenido diferencias, para saber que esto no lo hago para quedar bien con nadie.

La verdad que hay una frase que me quedó de Paulo Freire que dice: “los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción y en la reflexión”. En este camino transito. Así quedo tranquila con mi conciencia y el compromiso con la verdad que asumo desde toda la vida.

A esta edad no me banco ni chicanas, ni injusticias: que el que tiene quejas de la cara. Si piden empleados para la cárcel se paraliza la ciudad y hacen colas en Sierra Chica. Si todo estuviera tan mal, que de hecho será como en tantas instituciones, nadie querría meterse en descomunal desastre y buscaría por otro lado.

Elisabet Bormida
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