Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro tienen para el básquet nacional varios condimentos que los hacen especiales. No solamente por la gran cantidad de argentinos que alientan al equipo en cada juego, sino porque además serán (seguramente) los últimos de los hombres que marcaron la historia de este deporte en el país, como son Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni y Carlos Delfino.
La Generación Dorada marcha en su zona con un récord de 2-1, cayó este jueves por la noche ante Lituania y este sábado se medirá con el local Brasil buscando un lugar en los cuartos de final.
Sergio Hernández, entrenador del seleccionado argentino de básquetbol masculino, habló con Infoeme; se refirió al momento que vive el equipo en este torneo: "Nosotros estamos con una camada saliente y una camada entrante. Cuatro jugadores ya en los últimos Juegos Olímpicos y ocho recién ahora entrando a conocer el básquetbol a este nivel".
"Acá están los mejores equipos. Ayer jugamos contra Lituania, quizás, detrás de Estados Unidos, la mejor selección del mundo, la que más en forma está, con jugadores en altísimo nivel", agregó el ex DT de Estudiantes.
De la derrota ante Lituania, el "Oveja" sostuvo que "es verdad que jugaron un poco mejor, pero también nosotros tuvimos para ganarlo al partido. Fallamos tiros que usualmente metemos y eso nos condenó".
Respecto a los objetivos planteados en la previa de estos Juegos Olímpicos, el bahiense reconoció "poder estar a la altura y defender el prestigio ganado en estos años con uñas y dientes. Lo estamos haciendo, lo estamos logrando y eso me tiene feliz".
"Lo importante es que cuando termine el torneo, el mundo del básquet se acuerde que por este Juego Olímpico pasó Argentina con una identidad, con una idea, con actitud, y eso lo estamos logrando", manifestó Hernández.
De cara al duelo ante Brasil (este sábado a las 14:15) el entrenador consideró que "es un buen desafío, es un partido emocionante que a la gente le gusta ver. Es el clásico más importante que tiene hoy el básquet latinoamericano así que vamos a tratar de disfrutarlo, como lo hacemos en cada partido que jugamos".
"Ellos están con la necesidad extrema de ganar este partido porque si no, se quedan afuera de los cuartos de final y nosotros trataremos de aprovechar esa ansiedad que ellos tienen. Veremos si a ellos esta presión les juega a favor o les juega en contra", evaluó.
Al ser consultado de sus sensaciones como testigo privilegiado de los últimos juegos, con Ginóbili, Scola, Nocioni y Delfino, expresó: "Viéndolo de adentro es difícil porque acá las emociones te pueden traicionar. Pero para mí es un regalo que me dio la vida el poder compartir con estos jugadores tantos torneos, tantos días. Desde el año 2005 que vengo compartiendo con ellos".
"Eso no lo voy a dejar de agradecer nunca. Porque la vida te da ese tipo de posibilidades y mientras las tenés, hay que aprovecharlas a fondo; pero cuando dejan de existir, seguramente tendrás un recuerdo enorme, una melancolía muy grande y el agradecimiento porque siempre fueron incondicionales", enfatizó el técnico argentino.
Sergio Hernández vive su tercer Juego Olímpico (como entrenador principal en Beijing 2008 y Río 2016, como asistente de Julio Lamas en Londres 2012) y enfatiza que "este es un momento de los atletas. Yo tuve mi primer Juego Olímpico en 2008, que tuve la fortuna de sacar medalla de bronce. Cuando fui a buscar mi medalla no estaba, hay 12 medallas solamente para los jugadores. En ese momento me sentí medio raro, pero después lo comprendí".
"Esto está hecho para el que transpira la camiseta. Cuando estás acá adentro te das cuenta que son los atletas los verdaderos protagonistas, los demás solo colaboramos", finalizó el entrenador.
