La “Quinta de los Mendezâ€, en Tandil, fue utilizada para el secuestro, la tortura y el asesinato de personas perseguidas por su militancia política y social en el marco de Genocidio, bajo un plan sistemático de terror y exterminio ejecutado por la última dictadura cívico-militar entre los años 1976 y 1983.
Uno de los objetivos de este plan fue poner fin a un modelo de país, para instaurar “la Doctrina de Seguridad Nacionalâ€, con el fin de erradicar “la subversión†y las causas que favorecían su existencia. Para ello, las Fuerzas Armadas (FF.AA.) construyeron alianzas estratégicas beneficiándose mutuamente con: actores de la sociedad civil, sectores de la iglesia católica, grupos económicos poderosos, entre otros.
El Estado Terrorista, como metodología para llevar adelante este plan sistemático de exterminio, dispuso la creación y el funcionamiento de más de 500 centros clandestinos de detención (CCD) en todo el país, de los cuales aproximadamente 200 operaron en la provincia de Buenos Aires dependiendo de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y propiedades particulares.
El CCD que funcionó conocido como “La Quinta de los Mendez†constituye una prueba testimonial de la participación de sectores de la sociedad civil y grupos empresarios en la persecución y eliminación de opositores políticos.
El predio, ubicado en la avenida Juan Manuel de Rosas y Scavini de Tandil, era propiedad de los hermanos Emilio Felipe y Julio Manuel Méndez quienes lo cedieron al Ejército.
Una de las personas que permaneció detenida en forma clandestina, entre abril y mayo de 1977, fue el abogado laboralista olavarriense Carlos Moreno, apoderado de la Asociación de Obreros Mineros de la Argentina (AOMA) y de los trabajadores de la cementera “Loma Negraâ€, con sede en Olavarría. En este lugar fue sometido a tormentos y finalmente asesinado.
Fuente: Política Tandil
