El caso está encerrado en un arcano y estremece. Un ritual realizado en la noche de este viernes en la puerta de la florería “San Lucíaâ€, muy cercana al Cementerio Municipal, que dejó un mensaje macabro dirigido teóricamente al dueño del comercio, Norberto Burani.
Quizá duró varios minutos. Sobre la vereda y el frente al local. Allí sacrificaron un pavo y armaron un cuadro desagradable para la vista.
Ocurrió cerca de la medianoche. Un testigo le avisó a Burani y también habría visto a dos mujeres alejarse del lugar a pie por calle Pelegrino en dirección al arroyo.
El comerciante se encontró con el hecho consumado y los daños ocasionados. Le dejaron el pavo muerto en la puerta, las vísceras colgadas en el picaporte, una cruz con cintas negras arriba del ave, sal esparcida y manchas de aceite quemado en puertas ventanas y paredes.
Se quejó de que los policías que acudieron no se bajaron del móvil y de que los bomberos no quisieron ir a tirar espuma para limpiar el aceite.
