Respecto a la misma creo que es importante también informar a la sociedad toda de cuál es la verdadera situación que aqueja al sector y la importancia de la protesta que los agropecuarios estamos haciendo, en las rutas, comportándonos como piqueteros sin saber serlo, y sin querer, demorando y molestando a nuestros semejantes, que circulan libremente por el territorio nacional.
La empresa agropecuaria por excelencia se caracteriza principalmente por ser una fábrica sin techo, o sea expuesta en mayor o menor escala de riesgo a los factores climáticos, hecho sin dudas que la vuelve una actividad de alto riesgo, y en algunos casos impredecible. Lo importante es que quienes estamos en esta actividad asumimos estos vaivenes, invirtiendo todo el capital en tecnología de punta del máximo nivel en todo el mundo, tratando de mejorar ciclo tras ciclo en maximizar nuestros esfuerzos y tratar de obtener los mejores resultados ya sea desde la ecuación económica hasta la ecuación productiva a veces prescindiendo de la económica, manteniendo la fertilidad de nuestros lotes, aplicando tecnología nueva, genética de punta etc, que a veces no se traduce en mayores ingresos pero sí en mejores perspectivas de sustentabilidad, buscando en el sistema el equilibrio que nos redunde en mayores beneficios para el capital tierra y para el aprovechamiento del mismo por nuestros hijos, nietos, etc.
Cualquiera que tenga el más mínimo sentido común habrá visto a lo largo de estos últimos años, cómo se ha hablado de la siembra directa, de la fertilización, de la rotación de los cultivos, de soja, y si de soja hablamos del glifosato. Todos empezamos a entender de commodities, a hablar del buen momento que atraviesan las exportaciones agropecuarias, de las posibilidades que se le abren al país para convertirlo en uno de los máximos exportadores mundiales de granos y de oleaginosas, y con ello los millonarios ingresos que entran tanto al PAÍS como al sector respecto de las mismas.
El sector fue beneficiado al igual que el país por el tipo de cambio alto, la sobre demanda de alimentos de los países asiáticos, lo que llevó a los precios de los granos y oleaginosas a aumentar su valor internacionalmente lo que nos permitió sanear parte de la deuda del sector, aumentar nuestra capacidad de compra interna, y nuestra capacidad de inversión en bienes de uso (tractores, pulverizadoras, sembradoras, cosechadoras, fertilizadoras, silos, etc), y en tecnología (agroquímicos, fertilizantes, herbicidas, semillas, etc), dado que hoy en día entrar dentro del sistema productivo mundial si no es con inversión y tecnología de punta no se es competitivo y muestra de ello es que los productores le hemos dado al país una cosecha record que año tras año se piensa mejorar.
El productor argentino, los técnicos, los asesores, los contratistas, peones y quienes están dentro del sistema productivo así lo han entendido y de esa manera se han puesto a trabajar, y producir en esta empresa sin techo, aceptando al riesgo como un estamento más dentro del sistema productivo tomando coberturas de seguro en casos de factores relacionados al clima, y coberturas financieras (futuros y opciones) en casos de factores relacionados al precio. O sea que si nos detenemos un momento veremos que es muy fácil ver la cantidad de actores que forman parte de la red productiva y que gracias a la actividad hoy tienen un gran trabajo, recuerdo, “el campo no es para cualquiera”, se trabaja de sol a sol, con frío o calor, con viento o sin viento, y hoy en día con un apoyo de la tecnología que jamás alguien hubiera imaginado,(la tecnología volcada hoy en día al agro supera a la de cualquier empresa, y día tras día las mejoras son aún más espectaculares).
Sembrar un cultivo, no es tan sencillo como lo insinúa el gobierno, se necesita una planificación, y el cumplimiento de estrategias que van desde la fecha de siembra, la elección de la variedad más acorde de acuerdo a la región o zona geográfica, el cuidado y defensa del cultivo hasta la maximización del aprovechamiento de los nutrientes que este necesita en cada etapa fenológica. La acción y monitoreo permanente ante agresiones externas (insectos, bacterias, hongos, etc), la determinación de la acción, etc, etc. Para lograr el objetivo impuesto, la super productividad, el desarrollo sustentable, y la maximización de los beneficios.
Todo muy lindo, de verdad, todo muy lindo, pero seguramente se termine. Sí, seguramente todo esto se termine, y no por una decisión del productor, no por un cambio en el clima, siempre impredecible, sino por otro actor que no debería ser una variable de riesgo, como lo es el clima, el mismo mercado (oferta y demanda), o una plaga estacional. Es el mismo ESTADO que vió con muy malos ojos como el sector, creía, crecía, invertía y trabajaba, cómo crecían pueblos que hace menos de cinco años estaban por desaparecer, cómo se generaban nuevas fuentes de trabajo, cómo se capacitaba personal, cómo se empezaron a vender camionetas y autos, herramientas, combustibles, lubricantes, gomas, el cambio del viejo parque agrícola por maquinaria de punta, la computación y softwares agrícolas y de administración, la aparición de carreras universitarias y terciarias, el manejo de herramientas financieras los postgrados, en fín para quienes somos de las ciudades un nuevo incentivo para que la actividad prospere en el tiempo y a lo que “el campo no es para cualquiera” que sea para quién lo sienta pero que este esté bien capacitado y disponga del conocimiento y de las armas para la intensificación.
Pero el ESTADO se empachó, fue tan fácil sacarle al productor, que pensó tomarlo por manso y tonto, sin imaginar, por no saber ver, que este es “patriota” y que cada vez que le sacaban estaba convencido que era para un fín más que loable, tratar de mantener la igualdad, darle al que más necesita, hacer obras, reinvertir en la zona de su producción, mejorar rutas y caminos para el transporte de la producción y la libre circulación de todos los ciudadanos, mejorar escuelas, invertir en educación rural etc, etc.
Pero no fue así, el productor, los asesores y todos quienes están en el sistema productivo hace tiempo no dimos cuenta que el estado hace CAJA, y sin mediar explicación alguna destina esos fondos para financiar otras cosas, que vaya a saber Dios en que se usan.
Lo más triste es que son varios miles de millones de dólares, y no crean, como dijo la otra noche el ministro Loustau, que son reserva para hacerle frente a la crisis financiera de los EEUU, porque si así fuera estamos frente al Rasquín de la economía mundial, y eso da mucha risa aunque debería dar mucha pena.
Pero el ministro que si sabe de economía quizás debería saber que el gran impulso que a lo largo de estos años ha tomado el sector también lo ha globalizado y por ende dolarizado, la maquinaria nacional también se exporta, las semillas se desarrollan y procesan con costos en dólares y/o euros, los fertilizantes importados, sobre todo los fosforados aumentan a la par del petróleo, que ha llegado a valores históricos en el mundo y como estamos en Argentina, y por reciprocidad, todo lo que no debiera aumentar, aumenta por las dudas.
Pero esta es hoy la realidad del sector, los insumos han aumentado en el orden del 120 al 170 % en dólares el último semestre y aún así seguimos haciendo lo que sabemos “PRODUCIR”, hecho que se venía demostrando, a pesar de las famosas retenciones y el aumento de los costos seguimos produciendo, a pesar de las heladas con pérdidas de entre 40 y 70 % en la fina seguimos produciendo. Pero qué pasó? Por qué no seguir produciendo? Se cansó el productor de este nuevo ajuste en las retenciones? No es que lo único que sabe hacer es producir? Cómo sigue entonces? Por qué el PARO? Qué pasa?......
Simplemente pasa lo que varios de los productores piensan AL GOBIERNO LE DA BRONCA EL HOMBRE DE CAMPO, PORQUE SE MUESTRA INDOLENTE ANTE EL AGRAVIO, EL HOMBRE DE CAMPO PERMANENTEMENTE LE HA DICHO AL GOBIERNO QUE NACIO PARA PRODUCIRÂ…. Y ESO AL GOBIERNO LE DA BRONCA Â… y entonces qué?
Le aplicamos retenciones móviles, de ahora en más todo lo que suban los commodities en los mercados internacionales será para el ESTADO clásico ejemplo del precio máximo, cada 100 U$S que los cereales u oleaginosas sigan subiendo el estado se queda con 95 U$S y el oligarca con U$S 5Â…. Jajaja si son mansos, tontos en algunos casos, jajajaÂ…En fin, cada uno es libre de opinar; es también una buena manera de sacarse de encima a estos pequeños actores, si cierran los mercados el pequeño verá empeñar su futuro y quizás entregue o tal vez muera defendiendo lo único que sabe hacer que es producir.
Pero el ministro que más bien parece un títere del ex presidente, no se ha dado cuenta de que con esta medida hace peligrar los mercados de futuros, el rofex y matba dado que al no tener posibilidades de variaciones en los precios, los tontos y mansos no podrán tomar precios de referencia, ni cubrirse ante la suba o a la baja o con opciones de compra o de venta, o los forward en fin terminología demasiado técnica para los mansos y tontos, eso es para ellos los yuppis de los negocios. Pero que logran con esta medida un efecto tan indeseable como lo es la concentración, todos saldrán a vender en época de recolección, nadie especulará, todo deberá moverse en época de cosecha, será muy demandado el gas oil, Moyano podrá presionar, aumentará la tarifa, en fín conclusiones a rabiar.
Se perdió la seriedad, deberemos volver a tenerla, por el bien de la PATRIA que vuelva la cordura, la reflexión y que el gobierno tenga un gesto de humildad y diga “Nos equivocamos, volvamos a encausarnos” y sin dudas que los mansos ya no tontos, volveremos a hacer lo único que sabemos “PRODUCIR PARA EL PAIS”, y no piquetes.
Jerónimo Aguilar DNI 18609519
Técnico en producción Agropecuaria UBE
