Monte Hermoso comenzó este sábado a recuperar la calma después de una jornada marcada por la ciclogénesis que impactó sobre gran parte de la costa bonaerense y generó fuertes ráfagas de viento, oleaje intenso y complicaciones en distintos sectores del frente marítimo.
Tras el temporal, el balneario mostró un paisaje distinto: arena acumulada sobre calles y veredas cercanas a la costa, accesos a la playa afectados y sectores de la rambla con daños producto de la fuerza del mar. También se observaron estructuras desplazadas, cartelería caída y restos arrastrados por el viento y el agua.
Durante las horas más intensas del fenómeno, las autoridades locales habían advertido sobre la posibilidad de complicaciones por la combinación de viento sostenido, ráfagas y pleamares. Incluso, desde el municipio se había aclarado que, si bien no se esperaban olas extremas, el mar tendría "mucha energía y fuerza" debido a las condiciones meteorológicas.
En distintos puntos de la ciudad trabajaron cuadrillas municipales, personal de Defensa Civil y equipos de servicios para despejar sectores afectados y evaluar daños. Las tareas se concentraron principalmente en el frente costero y en las zonas donde el agua y la arena dificultaban la circulación.
El fenómeno también provocó preocupación entre vecinos y comerciantes de áreas cercanas a la playa, aunque no se reportaron situaciones de gravedad vinculadas a personas heridas.
La ciclogénesis es un proceso atmosférico asociado a la formación e intensificación de un sistema de baja presión. En la región, el evento generó alerta por vientos fuertes y marejadas, con ráfagas que superaron los 90 kilómetros por hora en sectores costeros. Con información de La Nueva.