La Justicia condenó este miércoles a la policía Vanesa Soledad Núñez como autora penalmente responsable del delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional y cuatro años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos, por la muerte de la joven en la comisaría de Laprida el 5 de junio de 2022.
La efectiva cumplía funciones como “imaginaria” —es decir, custodia— durante la noche en que la joven apareció sin vida en un calabozo de la sede policial de la vecina ciudad.
La Comisión Provincial por la Memoria, en calidad de particular damnificado, había solicitado 5 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, mientras que el fiscal del juicio José Ignacio Calonje y el defensor de la familia de la víctima pidió que Vanesa Núñez sea condenada a 1 año de prisión condicional más 2 años de inhibición absoluta para ejercer cargos públicos. Por su parte, el abogado César García, representante de Núñez, había pedido la absolución de su defendida.
Luego del fallo el abogado de la familia señaló que “tengo un sabor amargo, esta causa debería haber tenido otro final: una condena perpetua. Daiana no se suicidó”.
En un inicio eran cinco los policías imputados en la causa por homicidio agravado, pero durante la etapa de instrucción cuatro de ellos fueron sobreseídos.