El nivel de la ovación que se ganó Brisa Barroni unos meses atrás cuando presentó en el Consejo Deliberante Estudiantil el proyecto de una residencia universitaria para chicos de la ruralidad es perfectamente equiparable con la emoción que sintió este martes cuando su sueño se hizo realidad.
“Todos estamos muy emocionados. Es el sueño de todos los estudiantes, ya está, ya se cumplió lo que todos queríamos” dijo satisfecha.
Brisa es una más entre tantos asombrados por la celeridad de este asunto: “Pensé que se iba a dar, pero no tan rápido. Se aprobó en junio del año pasado y ya está hecho”.
Luego retrocedió en tiempo, hurgó en su memoria y contó cómo nació todo. “Cuando me eligieron para el Concejo Deliberante Estudiantil dije ‘bueno, voy a ver cuál es la problemática de todos, de mi escuela’ y vimos que la mayoría de los estudiantes estaban abandonando la escuela” contó.
“Decían ‘para qué voy a estudiar’ si después no voy a tener un lugar donde quedarme. La vida hoy en día esta complicada, pagar un alquiler no está al alcance de todos, entonces planteamos la idea de hacer una residencia estudiantil para que los chicos de la ruralidad tengan la posibilidad de estudiar y que no abandonen la secundaria porque no van a poder seguir luego una carrera” agregó.
“Surgió esto, que era un sueño de todos, porque también era un sueño mío y ojalá algún día pueda venir y lo pueda disfrutar” proyectó.
Brisa fue una más de las sorprendidas por la calidad habitacional. “Me imaginé otra cosa -reconoció-, pero la verdad está hermoso el lugar: el espacio, tiene un decorado muy lindo, está todo pintado. La verdad que está muy lindo”.
No pasó inadvertida la presencia de sus padres en el acto y el orgullo que transmitían sus rostros. “Es lo que más me llena, su orgullo” valoró.
Brisa, que tiene otra vida en sus entrañas, anticipó que luego de que sea mamá piensa seguir una carrera e instalarse en la residencia.
Pocos lo merecen más que ella.