En las últimas horas, el diputado bonaerense y presidente del bloque dialoguista Nuevos Aires, Gustavo Cuervo, ingresó a la Legislatura un proyecto de ley que propone prohibir el uso de redes sociales a menores de 13 años en la provincia de Buenos Aires, una iniciativa que apunta a establecer un límite etario para el registro de cuentas en plataformas digitales con el objetivo de proteger la salud mental de niños, niñas y adolescentes, en un contexto global de creciente preocupación por el impacto del uso de la digitalidad. Cabe aclarar que, no existe una norma de este tipo en Argentina.
El proyecto de Cuervo busca establecer una edad mínima de 13 años para el registro y mantenimiento de cuentas en plataformas de redes sociales, y aclara que no se admitirán excepciones por consentimiento parental o tutelar, ya que el diseño algorítmico de estas plataformas, orientado a maximizar la permanencia, no distingue entre audiencias adultas y menores, lo que expone de manera desproporcionada a quienes se encuentran en etapas clave de desarrollo emocional.
En tanto, uno de los ejes centrales de la iniciativa de Cuervo es que la responsabilidad recaiga exclusivamente en las empresas dueñas de las plataformas y no en las familias ni en los propios chicos, al señalar que “en ningún caso podrá penalizarse a los menores o sus padres por su uso indebido”, mientras que las compañías deberán implementar “medidas efectivas” para verificar la edad de los usuarios y evitar que quienes tienen menos de 13 años creen o mantengan cuentas.
En los fundamentos, el diputado de Nuevos Aires advierte sobre los riesgos asociados al uso temprano de redes sociales, al mencionar la exposición a contenidos inapropiados, el aumento de la ansiedad, los problemas de autoestima y las dificultades de concentración y rendimiento escolar, además de fenómenos como el grooming y otras formas de violencia digital, que encuentran en las plataformas un entorno propicio para el contacto, la manipulación emocional y el engaño.
En tanto, el proyecto de Cuervo se apoya en datos locales para justificar la regulación, como el estudio Kids Online Argentina realizado por UNICEF y UNESCO, que indica que el 95% de los chicos y chicas de entre 9 y 17 años tiene acceso a un celular con internet, y que el primer contacto con un dispositivo inteligente se produce, en promedio, antes de los 10 años, un escenario que “requiere una respuesta normativa robusta”.