El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmó este lunes, la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del organismo, en un momento sensible para la difusión de los nuevos datos de inflación. La salida se produjo pocos días después de la implementación de la nueva metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y abrió un escenario de incertidumbre interna.
En las últimas horas, fuentes oficiales confirmaron la dimisión del funcionario de Javier Milei, que se produjo en medio de fuertes tensiones laborales. Es que, la conducción del organismo acumuló en las últimas semanas múltiples reclamos por congelamiento salarial, lo que deterioró el vínculo con la planta de trabajadores.
Vale precisar que el economista asumió al frente del INDEC, el 30 de diciembre de 2019, durante la administración de Alberto Fernández, y atravesó una etapa marcada por la continuidad en la normalización de las estadísticas públicas. En ese marco, la gestión de Marco Lavagna sostuvo una línea de transparencia estadística, tras años de intervención que afectaron la credibilidad de la institución.
La renuncia de Lavagna coincidió con un momento clave para el organismo, atravesado por la puesta en marcha del IPC renovado. En tanto, la actualización incorporó la clasificación COICOP 2018, amplió a 13 las divisiones de relevamiento y sumó el rubro “Seguros y servicios financieros”.
Además, el nuevo esquema utiliza la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018 para definir las ponderaciones de consumo. Esta modificación buscó reflejar patrones de gasto más actuales, en la antesala de la publicación de los primeros índices bajo el nuevo método.
En paralelo, la noticia generó preocupación dentro de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que salió a advertir sobre el impacto institucional de la salida. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, expresó el delegado gremial Raúl Llaneza, quién volvió a reclamar un organismo independiente del poder político.
Durante las últimas semanas, el Ejecutivo libertario avanzó con una batería de cambios en áreas estratégicas de la administración pública, que quedaron formalizados a través de los últimos decretos publicados en el Boletín Oficial. La actual conducción nacional aceptó renuncias y concretó nuevas designaciones en organismos clave, en el marco de un proceso de reordenamiento interno.
Finalmente, desde la Casa Rosada explicaron que estas modificaciones responden a una reconfiguración integral de la gestión estatal, con foco en sectores considerados estratégicos. El proceso se inscribe en la agenda de reformas que impulsa el Gobierno, en paralelo a la aplicación de cambios estructurales y al seguimiento de variables sensibles como la inflación.