El ministro de Producción de la Provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, presentó un balance negativo de la temporada turística de verano durante la última conferencia encabezada por el gobernador Axel Kicillof, al señalar que se trató de la peor desde la pandemia en términos de movimiento e impacto económico.
El funcionario explicó que los datos relevados hasta el 22 de febrero muestran una caída generalizada en los principales indicadores del sector. Según detalló, ya a mediados de enero el Gobierno bonaerense había advertido un fenómeno claro: menos turistas, estadías más cortas y una fuerte reducción del gasto. “Vino menos gente, estuvo menos tiempo y gastó muchísimo menos que en temporadas anteriores”, sintetizó.
De acuerdo con las cifras oficiales, entre el 1° de diciembre y el 22 de febrero visitaron el territorio bonaerense unos 8,2 millones de turistas, lo que representa una caída del 1,2% respecto al año pasado. Sin embargo, Costa remarcó que el dato más preocupante surge al comparar con la temporada 2022/2023, previa a la asunción del presidente Javier Milei, cuando se registró un millón más de visitantes.
En cuanto a la duración de las estadías, el informe señala que hasta la primera quincena de febrero el promedio fue de cinco noches, un 4% menos que la temporada anterior y un 6% por debajo de los niveles de 2022/2023, lo que refleja una reducción en el tiempo de permanencia de los visitantes en los destinos turísticos.
El consumo, en picada
El impacto más fuerte se evidenció en el consumo. A partir de un relevamiento en 28 centros turísticos, realizado en conjunto con el Banco Provincia mediante el análisis de transacciones, se determinó que el gasto promedio de los turistas cayó un 25% interanual. En comparación con la temporada 2022/2023, la contracción alcanza el 35%, lo que implica una pérdida significativa de ingresos para el sector.
Costa sostuvo que esta situación provocó un fuerte deterioro en la actividad turística y advirtió sobre sus consecuencias a futuro. Según afirmó, “los ingresos para el sector turístico se desplomaron en estos dos años ” y esto deja a la actividad “muy mal parada” de cara al resto del año.
Entre los factores explicativos, el ministro apuntó al encarecimiento relativo de los destinos locales frente a los internacionales. En ese sentido, aseguró que los destinos del exterior llegaron a abaratarse hasta un 50% respecto de los de la provincia y del país, lo que habría incentivado a parte de los turistas a viajar fuera de Argentina. Desde el Gobierno bonaerense atribuyen esta situación a la política cambiaria nacional, al considerar que el sostenimiento del tipo de cambio en determinados valores perjudica la competitividad de la actividad turística local.
Kicillof apuntó a la política nacional
El gobernador Axel Kicillof, por su parte, apuntó a contexto económico nacional. "En la Argentina de Milei cerraron 22 mil empresas y hay un despido cada 4 minutos: estamos asistiendo a un plan de exterminio deliberado del sistema productivo y del sector turístico local, interno y nacional", dijo.
“El Gobierno nacional pisa los salarios, las jubilaciones y habla de ‘paritarias cero’, es una política diseñada para destruir el poder adquisitivo de las familias: sin plata en el bolsillo, la gente no puede consumir y mucho menos tomarse unos días de vacaciones ”, sostuvo el Gobernador y agregó: “Esto es algo planificado que tiene como único responsable a Javier Milei: está destruyendo familias, fuentes de trabajo, y está poniendo en riesgo el tejido productivo y social de la Argentina”.
De la conferencia participó el intednente local, Walter Wischnivetzky. (DIB)