Esta semana, el gobierno de Axel Kicillof anunció que ya está en marcha el financiamiento internacional para el tramo V del Plan Maestro del Río Salado, una obra integral y emblemática para mitigar las inundaciones en el centro y noroeste de la provincia de Buenos Aires.
Según detallaron desde el Ejecutivo bonaerense, las obras de la etapa 1 y 2 del último tramo del Plan Maestro del Río Salado implican una inversión total de USD 138 millones a través de financiamiento mixto (USD 110 millones del Banco Europeo de Inversión (BEI) y USD 28 millones del Tesoro Provincial). La fecha de apertura de sobres de licitación se efectuará el próximo 26 de febrero.
“Esta obra permite mitigar los efectos de las inundaciones, amplía la frontera agropecuaria de toda la cuenca y mejora la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses. Una vez concluido el Tramo V, cerca del 50% de este Plan Maestro Integral habrá sido finalizado”, afirmó el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis.
Las primeras dos etapas de obra del Tramo V se extienden sobre 60 de los 95,3 kilómetros en total atravesará el cauce desde Alberti hasta Chacabuco. Además de la obra sobre el río, incluye la intervención en infraestructura complementaria, compuesta por la reconstrucción de 7 puentes (5 viales y 2 de ferrocarril).
En ese sentido, el grueso de las obras consistirá en la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río, a través de tareas de dragado y relleno que permitirán el escurrimiento encauzado ante crecidas. De esta manera, la profundidad de la cuenca del Río Salado pasará de dos acuatro metros.
“Se amplía la sección primaria del río y se ejecutan nuevas secciones a cada lado, llamadas recintos, que son rellenadas con el material recuperado mediante el dragado para absorber las crecidas. Esto, a su vez, posibilitará que las áreas alrededor del Salado, que suelen quedar anegadas, puedan ser utilizadas para la producción”, detallaron desde el Ministerio de Infraestructura.
Vale señalar que, el Plan Maestro Integral de la cuenca del Río Salado se trata de la obra hidráulica más emblemática de la Provincia y lleva más de 25 años de ejecución. Permitirá mitigar los efectos de los períodos de sequías e inundaciones en la cuenca del río, que abarca 531 km y alcanza a un total de 59 municipios.
Para planificar los trabajos a ejecutar conjuntamente entre el Gobierno Nacional y la Provincia, el curso del río fue dividido en cinco tramos: el I, II y III están finalizados; el IV se encuentra finalizado en sus etapas 1, 3 y 4 y paralizado en la etapa 2, mientras que la licitación del tramo V iniciará a fines de febrero.
En rigor, el Tramo I tiene una extensión de 48 km, los trabajos comenzaron en 2004 y finalizaron en 2007, abarcando a los municipios de Castelli, Lezama y Pila; en tanto, el Tramo II, con 57 km de longitud, alcanzó a Lezama, Pila, Chascomús y Gral. Belgrano; inició en 2005 y culminó en 2008; y el Tramo III empezó en 2011 y concluyó en 2017, recorriendo 118 km entre Gral. Belgrano, Gral. Paz, San Miguel del Monte y Chascomús.
La paralización del tramo IV fue un eje de la disputa entre el Gobierno provincial y la administración nacional durante las inundaciones en el centro bonaerense de septiembre y octubre de 2025. “Los subtramos que conforman la etapa 2, con una longitud de 33,4 km, se iniciaron en mayo de 2023 y actualmente se encuentran neutralizados por falta de financiamiento de Nación”, cuestionaron desde Provincia.
En rigor, el Gobierno Nacional debe financiar estas obras a través del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, conformado por un porcentaje de la recaudación del Impuesto a los Combustibles. No obstante, los trabajos siguen suspendidos y sólo se completó un 6% de los mismos, lo que generó el reclamo tanto del Ejecutivo provincial como de entidades agropecuarias.