Según detalló la cartera que conduce Martín Marinucci, la inhabilitación se basó en la realización de “maniobras imprudentes” que implicaron un riesgo concreto para terceros. La resolución subraya que ese tipo de conductas “representan un riesgo actual y jurídicamente relevante para la seguridad vial y la vida de las personas”.
La situación de los conductores se agravó cuando las pericias toxicológicas confirmaron que ambos tenían alcohol en sangre al momento del siniestro. Los análisis se hicieron en el Laboratorio Químico de la Policía Científica de Dolores, con muestras de sangre recolectadas luego del siniestro y preservadas bajo una estricta cadena de custodia.
El objetivo de la medida fue determinar si los imputados habían consumido alcohol o drogas al momento del impacto. De acuerdo a los resultados de los análisis, la conductora del UTV, Quirós, registró una alcoholemia de 0,41 gramos por litro de sangre. En tanto, Molinari, quien manejaba la camioneta Amarok, dio 0,25. Es decir, ambos conducían con un dosaje superior al permitido en la provincia de Buenos Aires, donde rige la Ley de Alcohol Cero.
Bastián sigue internado
El accidente ocurrió el pasado lunes 12 de enero en la zona de médanos conocida como La Frontera, en Pinamar. Allí colisionaron el UTV en el que viajaba Bastián junto a su familia y la camioneta conducida por Molinari. Como consecuencia del impacto, el niño sufrió lesiones de extrema gravedad, con compromiso a nivel hepático y neurológico.
Tras el choque, fue hospitalizado en Pinamar, donde fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas. Una vez estabilizado, fue trasladado en un helicóptero sanitario del gobierno provincial al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, centro en el que recibió atención de mayor complejidad y fue intervenido quirúrgicamente en varias oportunidades más.
El sábado pasado se conoció el último parte médico oficial del Ministerio de Salud de la provincia, que consignó que Bastian fue sometido a una sexta operación. El niño de 8 años permanece internado en la unidad de terapia intensiva, con estado clínico estable y bajo seguimiento permanente del equipo del sanatorio pediátrico.