Mariano Iglesias será el entrenador del equipo que afrontará la próxima edición de la Liga Federal de Básquet, tercera categoría del básquet nacional.
Con una historia profundamente ligada a la institución, Iglesias regresa al “Bataraz” para asumir un desafío que combina lo profesional con lo emocional.
Formado en Estudiantes, donde transitó distintas etapas como jugador, hincha y protagonista del crecimiento deportivo, el flamante entrenador destacó que este nuevo paso se da en un contexto especial, marcado por la construcción colectiva y la identidad albinegra.
“Las expectativas pasan por intentar sumar desde el lugar que me toca, que es lo deportivo, a un proyecto que recién comienza, con una dirigencia joven y muy identificada con el Club”, expresó Iglesias, remarcando la importancia de crecer de manera conjunta y entendiendo que cada área cumple un rol clave en el desarrollo institucional. En ese sentido, subrayó que el compromiso va más allá de lo individual: “Siempre es dar lo mejor para la disciplina y para el Club”.
Desde lo estrictamente deportivo, el entrenador fue claro al señalar que la ambición competitiva estará presente desde el inicio: “Las expectativas deportivas siempre son intentar estar lo más alto posible”, afirmó, aunque también puso el foco en una mirada más amplia, vinculada al proceso y a la identidad: “Queremos empezar a crear una identidad de juego, marcar una tendencia desde lo deportivo y tratar de que esa idea pueda extenderse hacia abajo”.
El proyecto no se limita únicamente a lo que suceda dentro de la cancha. Para Iglesias, uno de los grandes objetivos será volver a generar un fuerte vínculo entre el equipo y la gente. “Hay una expectativa muy linda de volver a encontrarse con esas personas con las que crecimos, de volver a verlas en la cancha. Todo ese folclore que tiene el Club es parte de lo que motiva”, señaló.
El regreso al Club tiene, además, una carga emocional profunda. “Estudiantes es mi casa”, afirmó con claridad, describiendo este nuevo paso como una forma de completar un recorrido personal y deportivo: “Es como ir subiendo escalones dentro del mismo lugar, ir completando algo que sabes que en algún momento ibas a llenar”, reflexionó, poniendo en palabras el sentido de pertenencia que atraviesa esta etapa.
La decisión de asumir el desafío se dio de manera natural. Con el deseo de iniciar su camino como entrenador en el ámbito profesional, la posibilidad de hacerlo en Estudiantes resultó determinante. “Cuando surgió la chance, pensé que no había mejor lugar para empezar que en casa”, expresó, dejando en claro que la elección estuvo atravesada tanto por lo deportivo como por lo afectivo.
En cuanto a la planificación, el inicio de los trabajos está previsto para las próximas semanas, priorizando que todos los aspectos organizativos estén resueltos para garantizar un arranque ordenado y sólido. La idea es comenzar a sentar las bases de un proceso que no se limite a una competencia, sino que apunte a consolidarse en el tiempo, con una mirada integral y a largo plazo.
Fuente: prensa CAE